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DURANTE AÑOS, LA sostenibilidad fue tratada como un asunto de reputación corporativa. Aparecía en los informes anuales, en los discursos de los directores generales y en las campañas publicitarias. Hoy, sin embargo, el mercado exige algo más simple y contundente: demostrar con cifras cuánto valor genera.
El reporte más reciente de KPMG muestra una de las principales contradicciones del sector empresarial. Mientras 72% de los ejecutivos asegura comprender la estrategia y desempeño de sostenibilidad de su organización, apenas 19% logra cuantificar su impacto financiero. Dicho de otra forma, las empresas entienden el concepto, pero todavía no saben medir cuánto dinero gana o deja de perder gracias a él.
La diferencia es enorme. Porque los inversionistas ya no preguntan solamente cuántas toneladas de carbono se redujeron o cuántos programas sociales se implementaron. Lo que quieren saber es cómo esas acciones impactan el EBITDA, el flujo de efectivo, la rentabilidad o el valor de mercado.
La sostenibilidad dejó de ser un tema de relaciones públicas para convertirse en una variable financiera.
Y hay ejemplos claros de ello en México. FEMSA, que capitanea José Antonio Fernández Garza-Lagüera; por ejemplo, ha consolidado durante el último año una estrategia de eficiencia energética y uso responsable del agua que no solo fortalece sus compromisos ambientales, sino que también reduce costos operativos en una red que abarca miles de tiendas OXXO y centros de distribución. La ecuación es sencilla: menos consumo significa mayor eficiencia.
Otro caso es Grupo Bimbo, que preside Daniel Servitje; quizá una de las compañías mexicanas más avanzadas en materia ASG. Su apuesta por energías renovables, flotillas eléctricas y procesos productivos más limpios ya forma parte integral de su operación global. En su caso, la sostenibilidad no es un proyecto paralelo; es una ventaja competitiva.
También destaca Walmart de México y Centroamérica, que ha acelerado inversiones en energía limpia, logística eficiente y reducción de desperdicios. Lo relevante es que estas iniciativas impactan directamente en costos, productividad y resiliencia operativa.
En el sector financiero, Banorte ha fortalecido su oferta de financiamiento sostenible y bonos vinculados a criterios ambientales, reflejando una tendencia donde los bancos comienzan a entender que el riesgo climático también es un riesgo crediticio.
La buena noticia es que las empresas mexicanas parecen haber entendido la dirección del mercado. Según KPMG, 62% ya considera riesgos y oportunidades de sostenibilidad dentro de su planeación financiera. La mala es que todavía pocas cuentan con metodologías robustas para traducir esos factores en valor económico tangible.
Y ahí está el verdadero desafío.
Porque en los próximos años el capital fluirá hacia compañías capaces de demostrar resiliencia frente a riesgos ambientales, sociales y de gobernanza. Las demás encontrarán financiamiento más caro, inversionistas más exigentes y una competitividad cada vez más limitada.

LA INDUSTRIA NACIONAL de Autopartes (INA), que preside Francisco González Díaz; advirtió que el sector automotriz demandará perfiles cada vez más especializados hacia 2030, impulsados por tendencias como la inteligencia artificial, la automatización, la digitalización, la electromovilidad, la ciberseguridad y la Industria 4.0. Representantes de la industria destacaron la necesidad de formar más de 13 mil profesionistas al año para atender las nuevas necesidades del mercado, la demanda se concentrará en ingenieros especializados, analistas de datos y desarrolladores de software. El objetivo es fortalecer la competitividad de México dentro de las cadenas globales y regionales de suministro vinculadas al nearshoring. En el evento, la INA y el CENEVAL analizaron estrategias para reducir la brecha entre la formación académica y las necesidades de la industria. Carmen Enedina Rodríguez, directora del CENEVAL, destacó la importancia de la colaboración entre empresas, instituciones educativas y organismos certificadores.

GRUPO HYCSA, ENCABEZADO por participará en la construcción de seis estaciones del Tren de Pasajeros Saltillo-Nuevo Laredo, tras resultar ganador, junto con otras empresas, de una licitación vinculada al Plan Ferroviario Nacional. El proyecto contempla una inversión superior a 3 mil 600 millones de pesos y forma parte de uno de los corredores ferroviarios estratégicos del norte del país. El consorcio está integrado por empresas del encabezado por Ramón Casanova, así como firmas especializadas en infraestructura y construcción. La obra se desarrollará en un plazo aproximado de dos años y medio y contribuirá a fortalecer la conectividad entre Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Se estima que la construcción generará alrededor de 3 mil empleos directos y que el corredor atenderá a cerca de 7 millones de pasajeros al año. El proyecto forma parte de la estrategia federal para impulsar la modernización y expansión del transporte ferroviario de pasajeros.

NISSAN MOTOR INCREMENTÓ su producción en Estados Unidos durante los últimos meses como parte de su estrategia para enfrentar el impacto de los aranceles automotrices, aunque descartó un traslado masivo de operaciones desde México. De acuerdo con Iván Espinosa, director ejecutivo de la automotriz, la compañía elevó la participación de su producción estadounidense de 45% a 60% y prevé aumentarla hasta 80% en los próximos años. Sin embargo, la empresa mantendrá en México la fabricación de modelos como Sentra y Kicks, al considerar que sus márgenes de rentabilidad no permiten absorber mayores costos de producción en Estados Unidos. Nissan informó que pagó alrededor de 1,600 millones de dólares en aranceles durante 2025, lo que la llevó a fortalecer sus plantas en Tennessee y Mississippi.
EL INSTITUTO MEXICANO de la Propiedad Industrial (IMPI) fue designado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) como autoridad internacional para realizar búsquedas y exámenes preliminares de solicitudes de patente dentro del sistema del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). Con este nombramiento, los solicitantes de patentes podrán elegir al organismo mexicano para evaluar sus desarrollos tecnológicos dentro del proceso internacional. La acreditación reconoce el fortalecimiento de las capacidades técnicas y operativas del IMPI, así como el cumplimiento de estándares de calidad establecidos por la OMPI. El instituto se convierte en la vigésimo sexta autoridad internacional de este tipo en el mundo y en la cuarta que ofrece estos servicios en español, junto con España, Chile y Brasil.
