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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó este viernes que da por concluidas las negociaciones comerciales con Canadá, en respuesta a la decisión de Ottawa de imponer un impuesto a los servicios digitales. A través de su plataforma Truth Social, calificó la medida como un “ataque directo y flagrante” contra Estados Unidos.
El impuesto digital canadiense desata la tensión
Canadá comenzará a recaudar el impuesto el 30 de junio. Este gravamen está dirigido a empresas tecnológicas con ingresos globales superiores a 1,100 millones de dólares canadienses y más de 20 millones en ingresos anuales dentro de Canadá. Afecta principalmente a gigantes estadounidenses como Google, Apple, Meta, Amazon y Microsoft.
Washington ya había expresado su rechazo
Estados Unidos había solicitado previamente un mecanismo de solución de controversias sobre este impuesto. Sin embargo, las conversaciones no lograron frenar la implementación de la medida por parte del gobierno canadiense.
Trump promete represalias arancelarias en siete días
En su mensaje, Trump advirtió que Canadá conocerá el arancel que deberá pagar para hacer negocios con Estados Unidos dentro del próximo período de siete días. Además, calificó a Canadá como un país “muy difícil” para negociar.
El impuesto digital como parte de una tendencia global
El impuesto canadiense se enmarca en una tendencia internacional para gravar a las grandes tecnológicas que operan en múltiples países sin presencia física significativa. La falta de un acuerdo multilateral ha generado fricciones incluso entre aliados tradicionales.
Consecuencias económicas y diplomáticas en el horizonte
La ruptura de negociaciones podría tener efectos importantes en el comercio bilateral. Canadá es uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos, y cualquier medida arancelaria podría afectar cadenas de suministro, inversiones y empleos en ambos países.
