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PREVIO AL INICIO se vendió la idea de que el Mundial de 2026 representaría para México una auténtica mina de oro turística. Desde el gobierno federal, organismos locales y promotores del torneo se habló de una llegada superior a 5.5 millones de visitantes.
La cifra sonaba espectacular y, sobre todo, conveniente en tiempos donde cualquier buena noticia económica era bienvenida. El problema es que los números finales terminaron mostrando una realidad muy distinta.
Los datos preliminares del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), que preside Antonio Cosío; y del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible de la Universidad Anáhuac Cancún (STARC), que dirige Francisco Madrid, revelan que el impacto real estuvo muy lejos de aquellas promesas. Según el CNET, el Mundial generó apenas unos 175 mil turistas internacionales adicionales y un total de 850 mil visitantes vinculados al evento. Nada cercano a los millones que se prometieron.
¿De dónde salieron las estimaciones oficiales? Cuando un gobierno construye expectativas tan elevadas, corre el riesgo de que la realidad termine convirtiéndose en una factura política.
Lo más llamativo es que ni siquiera los indicadores hoteleros acompañaron el entusiasmo mundialista. En las tres ciudades sede, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, la ocupación registró caídas respecto al mismo mes de 2025. Paradójico para un torneo que supuestamente detonaría una ola sin precedentes de visitantes internacionales.
La explicación del sector es lógica. Muchas empresas y viajeros corporativos decidieron posponer sus desplazamientos ante el temor de congestionamientos, restricciones de movilidad y una operación urbana concentrada en la Copa del Mundo. Es decir, el turista futbolero terminó sustituyendo a otros visitantes en lugar de sumarse de manera masiva.
Claro que los hoteleros encontraron una forma de compensar parcialmente la menor ocupación. Las tarifas por noche aumentaron entre 39 y 47 por ciento dependiendo de la ciudad. Un negocio razonable para algunos establecimientos, pero insuficiente para validar las ambiciosas proyecciones que se difundieron desde 2024.
En realidad, las señales de advertencia ya estaban sobre la mesa. El STARC había cuestionado desde meses atrás la viabilidad de recibir 5.5 millones de visitantes adicionales. Su argumento era simple: la capacidad aérea internacional disponible no respaldaba semejante volumen de pasajeros. Los asientos simplemente no existían.
Lo ocurrido también obliga a revisar la costumbre de inflar expectativas alrededor de grandes eventos deportivos. Brasil 2014, considerado uno de los Mundiales más exitosos de la historia reciente, nunca alcanzó cifras cercanas a esos pronósticos. Pretender que México lograría algo superior parecía más un deseo político que una proyección técnica.
Eso sí, no todo fue negativo. Quizá el verdadero legado del Mundial no esté en los cuartos de hotel ocupados ni en los turistas contabilizados, sino en la exposición global que recibió México como destino. Una vitrina internacional difícil de comprar incluso con multimillonarias campañas de promoción.
Entre los goles y las ceremonias, las matemáticas terminaron imponiéndose. Y esas no juegan con la camiseta de nadie.

LA PRÓXIMA SEMANA, el gobierno federal y la iniciativa privada mexicana acudirán con una postura coordinada a una nueva ronda de revisión del T-MEC, en un esfuerzo por fortalecer la posición del país frente a las negociaciones comerciales con Estados Unidos. Durante una reunión encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y representantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), se acordó mantener una agenda conjunta para las sesiones de trabajo programadas de martes a jueves. Tanto autoridades como empresarios coincidieron en la importancia de preservar las ventajas competitivas que ofrece el acuerdo comercial. Entre ellas destaca que aproximadamente 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos continúan ingresando con arancel cero. Al encuentro asistieron dirigentes de organismos como Concamin, COMCE, Antad, CNA y la Asociación de Bancos de México.

LA CRECIENTE DEPENDENCIA de la economía mexicana del sector informal genera preocupación entre empresarios y especialistas. De acuerdo con un análisis del ITESO con datos del Inegi, alrededor de 8 de cada 10 pesos del crecimiento económico registrado en 2025 provinieron de actividades informales. El estudio revela que los micronegocios crecieron 3.3% durante ese año, mientras que el número de trabajadores independientes aumentó 1.1%, reflejando una expansión de actividades fuera de la economía formal. Al mismo tiempo, en mayo de 2026 se observó una disminución de 2.5% en el número de patrones registrados ante el IMSS respecto al mismo periodo del año anterior. Las microempresas, aquellas con entre 2 y 5 empleados, registraron una caída de 3.4%, evidenciando los desafíos que enfrenta el sector formal. Para Alejandro Desfassiaux, fundador de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial, estas cifras reflejan la necesidad de impulsar políticas que fortalezcan a empresas y emprendedores formales, considerados motores fundamentales para la generación de empleo, el crecimiento económico y la recaudación fiscal.

GRUPO AEROPORTUARIO DEL Pacífico (GAP) mantiene conversaciones con inversionistas para concretar el lanzamiento de una Fibra E, instrumento con el que busca financiar parte de su ambicioso plan de expansión aeroportuaria. La empresa explicó que el proyecto registra un retraso debido a las dudas y análisis propios de un mecanismo financiero novedoso para el mercado. De acuerdo con el grupo dirigido por Raúl Revuelta las negociaciones avanzan y el lanzamiento podría concretarse en las próximas semanas. La emisión busca respaldar inversiones por 52 mil millones de pesos contempladas en el Plan Maestro de Desarrollo 2025-2029, el mayor en la historia del grupo. Pese a una caída de 5.6% en el tráfico de pasajeros durante el segundo trimestre, GAP logró incrementar 3.7% sus ingresos y 8.4% su EBITDA.
HONDA DECIDIÓ PONER fin a la comercialización de su vehículo eléctrico Prologue en Estados Unidos, una medida que refleja el ajuste que varias armadoras están realizando ante la menor demanda de autos totalmente eléctricos en ese mercado. El modelo, fabricado en Ramos Arizpe, Coahuila, y desarrollado en alianza con General Motors, dejará de producirse a finales de 2026 y no tendrá una versión para el año modelo 2027. La compañía japonesa informó que concentrará sus esfuerzos en vehículos híbridos y de combustión interna, segmentos donde actualmente observa una mayor demanda por parte de los consumidores. En la primera mitad del año, las ventas globales de Honda crecieron 2.4%, impulsadas principalmente por sus modelos híbridos, mientras que las entregas del Prologue cayeron alrededor de 40%.
