Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 8 segundos
LA ECONOMÍA MEXICANA se está enfriando por donde más duele. El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) puso el dedo en la llaga al confirmar lo que en los pasillos empresariales se venía anticipando desde finales de 2024: la inversión privada se desplomó y, con ella, el ánimo de crecimiento.
No es algo aislado. Se trata de seis trimestres consecutivos con variaciones anuales negativas en la inversión. Una señal clara de que algo estructural se rompió. El capital, ese que genera productividad, empleo formal y mejores salarios, decidió tomar distancia. Y en economía, cuando la inversión se repliega, el resto de las variables termina por seguirle el paso.
El argumento del centro dirigido por Carlos Hurtado no sorprende, pero sí incomoda en su lectura política: la incertidumbre es el principal enemigo. Un entorno donde el estado de derecho es frágil, la inseguridad pública no cede y las dudas sobre el TMEC siguen latentes, no es precisamente el terreno fértil para detonar proyectos de largo plazo. La inversión no se guía por discursos, se mueve con certezas.
Ahí están los números: en el primer trimestre de 2026, la inversión privada cayó 3.5% trimestral y 4.5% anual. Más preocupante aún es que ese deterioro se arrastra desde finales de 2024. Es decir, no hay todavía un punto de inflexión visible.
El gobierno presume un repunte en la inversión pública de 7.9% trimestral y 6.7% anual, pero los datos de la propia Secretaría de Hacienda muestran que en realidad el gasto en inversión física cayó 15.6% anual en el primer trimestre y 18.4% en el acumulado enero-abril. La narrativa y la ejecución no están alineadas.
En paralelo, el consumo privado, que había sido el último motor en resistir, también comienza a flaquear. Una caída trimestral de 0.8% rompe la inercia de cinco trimestres positivos. El mensaje es inequívoco: las familias están ajustando el gasto.
El resultado agregado ya se refleja en el PIB. Una contracción trimestral de 0.6% y un crecimiento anual marginal de 0.4% obligaron a recortar expectativas. El Banco de México y los analistas del sector privado coinciden: el crecimiento para 2026 apenas rondará el 1.1%.
La pregunta de fondo no es si habrá un rebote en el segundo semestre, sino si existen condiciones para sostenerlo. Porque pequeños repuntes técnicos no sustituyen la confianza.
La economía mexicana enfrenta hoy un dilema clásico: sin inversión no hay crecimiento, y sin condiciones para invertir, el círculo se vuelve vicioso. La iniciativa privada no está pidiendo incentivos extraordinarios; está exigiendo certidumbre básica.
El costo de ignorar esa demanda ya comenzó a reflejarse. Y, como suele ocurrir, la factura llegará en forma de menor empleo, menor dinamismo y menor bienestar. El tiempo para corregir sigue abierto, pero el margen, cada trimestre, se vuelve más estrecho.

SIGUEN LOS INCIDENTES en instalaciones de Petróleos Mexicanos, ahora se dio una fuga de combustóleo en un ducto cercano a la refinería de Salina Cruz, Oaxaca. La empresa indicó que esto ocurrió en un tramo específico del sistema de transporte. Personal especializado acudió al sitio para contener la filtración. Tras ubicar el punto, se realizaron trabajos de reparación y limpieza del material derramado. Las labores se llevaron a cabo en coordinación con autoridades locales y cuerpos de emergencia. La petrolera dirigida por Juan Carlos Carpio aseguró que activó protocolos para atender el evento. También mantiene vigilancia en la zona para garantizar condiciones de seguridad. El incidente fue reportado inicialmente por habitantes a través de redes sociales.

EL BANCO DE México, que encabeza Victoria Rodríguez, reportó un aumento en la deuda externa del país durante el primer trimestre de 2026. De acuerdo con la institución, el saldo se mantuvo estable en relación con el tamaño de la economía. La Posición de Inversión Internacional mostró un resultado negativo, lo que indica que México debe más de lo que posee en el exterior. El saldo deudor alcanzó más de 659 mil millones de dólares. Este comportamiento refleja un incremento en términos absolutos frente al cierre de 2025. Banxico explicó que los pasivos financieros superan a los activos del país. Es decir, el volumen de inversión extranjera en México es mayor que la inversión mexicana en el exterior. Este indicador permite evaluar la exposición financiera del país a los mercados internacionales.
LA ACTIVIDAD DE fusiones y adquisiciones en México se duplicó en 2025, pese a un entorno de incertidumbre. El valor total de las operaciones superó los 22 mil millones de dólares. De acuerdo con la consultora Marsh, el país mantiene atractivo para la inversión, impulsado por el nearshoring. Sin embargo, persisten retos estructurales que limitan un crecimiento sostenido. México se posicionó como el segundo mercado más relevante de América Latina. También lideró en ritmo de crecimiento dentro de la región. Entre las operaciones destacaron transacciones en sectores energético y financiero. La firma anticipa que estas actividades seguirán impulsadas por inversión en energía y telecomunicaciones.
LUCID MOTORS ANUNCIÓ ajustes en su operación al eliminar un turno en su planta de Arizona. La medida forma parte de un plan para alcanzar rentabilidad y mejorar su flujo de efectivo. La compañía también recortó alrededor del 18% de su personal en manufactura. Estas acciones buscan optimizar costos y alinear la producción con la demanda del mercado. El ajuste impacta indirectamente a proveedores ubicados en Sonora. La decisión ocurre en un contexto de desaceleración del mercado de vehículos eléctricos. Otras automotrices han realizado movimientos similares ante este entorno. La estrategia refleja la presión sobre el sector para reducir gastos y mejorar eficiencia.
