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LOS RESULTADOS DE la prueba PISA 2025, divulgados esta semana por la OCDE, deberían analizarse menos como un debate educativo y más como una señal de alerta económica. México obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias, muy por debajo de los promedios de la organización encabezada por Mathias Cormann de 463, 461 y 482 puntos, respectivamente. Además, apenas 30% de los estudiantes alcanzó el nivel básico en matemáticas, mientras que 70% quedó por debajo del estándar mínimo.
La lectura económica es muy simple, ya que los jóvenes evaluados hoy serán los profesionistas que llegarán al mercado laboral entre 2032 y 2040, justo cuando la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización redefinan la competencia global.
México atraviesa una coyuntura aparentemente favorable. El nearshoring ha atraído miles de millones de dólares en inversiones y ha colocado al país como uno de los principales destinos manufactureros del mundo. Sin embargo, la siguiente etapa no dependerá de cuántas fábricas lleguen, sino de cuántos ingenieros, científicos de datos, especialistas en inteligencia artificial y matemáticos sea capaz de formar el sistema educativo.
Ahí es donde se encienden las alarmas, pues, según PISA, sólo tres de cada diez estudiantes mexicanos logran las competencias mínimas en matemáticas y apenas 0.5% alcanza niveles de excelencia en alguna de las áreas evaluadas, frente al 11.9% promedio de la OCDE. En otras palabras, la base de talento que debería alimentar sectores como IA, semiconductores, biotecnología, robótica o ciberseguridad es considerablemente más reducida que la de las economías desarrolladas.
La Nueva Escuela Mexicana, impulsada en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, busca tener un enfoque más comunitario, inclusivo y humanista. Nadie puede cuestionar la importancia de esos objetivos de la 4T. La duda surge cuando los resultados académicos no muestran una mejora sustancial en las competencias que hoy demanda la economía global.
Porque la competencia internacional ya no gira alrededor de la mano de obra barata. La riqueza se concentra cada vez más en quienes diseñan algoritmos, desarrollan propiedad intelectual y generan innovación tecnológica. Los países que lideran la revolución digital son también los que exhiben mayores capacidades en matemáticas y ciencias.
El impacto más delicado podría sentirse en la desigualdad. Las familias con mayores ingresos pueden compensar deficiencias educativas mediante escuelas privadas, cursos especializados y formación tecnológica adicional. Los hogares de menores recursos dependen principalmente de la educación pública. Si los resultados continúan deteriorándose, la brecha entre quienes participen en la economía de la inteligencia artificial y quienes queden fuera podría ampliarse significativamente.
Por eso, PISA no es únicamente una medición escolar. Es un indicador adelantado de competitividad. Si México no fortalece la enseñanza de matemáticas, ciencias y lectura, corre el riesgo de atraer inversión, pero no el talento ni los empleos mejor pagados que la acompañan. La verdadera discusión no es sobre el desempeño de los estudiantes en 2025. Es sobre la capacidad económica del país para competir en 2040.

GRUPO MÉXICO, QUE encabeza Germán Larrea, concretó la integración de sus activos de generación eléctrica con Saavi Energía, una operación que lo convierte en uno de los jugadores privados más relevantes del sector en México. La nueva plataforma contará con 14 centrales y una capacidad instalada de 4,510 megavatios, además de una cartera de proyectos cercana a los 5,000 megavatios. Como resultado de la transacción, Grupo México conservará el 70% de participación, mientras que el 30% restante quedará en manos de Global Infrastructure Partners, firma perteneciente a BlackRock. El movimiento refleja una mayor concentración de capital en el negocio energético y ocurre en un momento en que el país requiere nuevas inversiones en generación eléctrica para acompañar el crecimiento industrial.

ALTOS HORNOS DE México (AHMSA) se acerca a uno de los momentos más importantes de su proceso de quiebra. De acuerdo con información publicada por Reforma, el próximo 20 de septiembre comenzará la recepción de cartas de intención para los interesados en adquirir los activos de AHMSA y su filial Minera del Norte (Minosa), como paso previo a la subasta programada para el 25 de septiembre. El proceso es encabezado por el síndico Víctor Manuel Aguilera y contempla un valor de referencia cercano a los mil 326 millones de dólares. Más allá del destino de la histórica siderúrgica, la venta es observada por miles de trabajadores, ya que los recursos obtenidos se utilizarían primero para cubrir adeudos laborales y posteriormente obligaciones con entidades como Hacienda, Pemex y la CFE. La subasta marcará el inicio de una nueva etapa para unos activos que durante décadas formaron parte de la columna vertebral de la industria acerera mexicana.

LA GUERRA COMERCIAL entre Estados Unidos y Canadá sumó un nuevo frente, ahora en la industria aeronáutica. Donald Trump advirtió que Bombardier no podrá vender aviones en territorio estadounidense si no traslada parte de su producción a ese país, elevando la presión sobre uno de los fabricantes más emblemáticos de Canadá. El comentario se produce en medio del intercambio de represalias comerciales entre ambas naciones, que ya incluye nuevos aranceles y crecientes tensiones en sectores estratégicos. Para la empresa dirigida por Éric Martel, el mercado estadounidense representa una pieza fundamental de su negocio, por lo que cualquier restricción tendría implicaciones relevantes para su operación. El episodio confirma que la disputa entre Washington y Ottawa ha dejado de concentrarse en productos específicos y comienza a alcanzar industrias de alto valor agregado, como la aeroespacial.

LAS CIFRAS DE seguridad presentadas en el Segundo Informe de Gobierno encontraron respaldo en el sector privado. Alejandro Desfassiaux, fundador de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial, destacó la reducción de 51% en homicidios dolosos desde octubre de 2024 y la disminución de 54% en los delitos de alto impacto respecto a 2018, así como los avances en robo a transportistas y delitos con armas de fuego. Sin embargo, advirtió que la extorsión continúa siendo uno de los principales obstáculos para la actividad económica y la operación de miles de empresas en el país. Desde su perspectiva, el desafío pasa por atacar las estructuras financieras de la delincuencia organizada, un fenómeno que sigue afectando a comercios, transportistas y empresarios. Para el sector productivo, los avances en seguridad serán tan importantes como la capacidad de contener los delitos que impactan directamente la inversión y los negocios.
