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La inteligencia artificial en la salud está dejando de ser una herramienta exclusiva de hospitales, laboratorios o centros de investigación para convertirse en un actor cada vez más influyente en la vida cotidiana de millones de personas. Hoy, antes de acudir a una consulta médica, muchos pacientes ya realizan búsquedas digitales, consultan asistentes de IA y llegan al consultorio con dudas, hipótesis e incluso propuestas de tratamientos basadas en información generada por algoritmos.
Esta transformación está modificando la relación tradicional entre pacientes y profesionales de la salud, al tiempo que plantea nuevas oportunidades y desafíos para los sistemas sanitarios de todo el mundo.
Un reciente estudio global de EY revela hasta qué punto la inteligencia artificial comienza a influir en las decisiones médicas de los consumidores y cómo se está convirtiendo en una de las principales fuentes de información relacionadas con el bienestar y la atención médica.
La IA ya influye en las decisiones de salud de millones de personas
Los resultados del EY Global Consumer Health Survey 2026 muestran un escenario que hace apenas algunos años parecía lejano.
Según la investigación, 56% de los encuestados afirma que ha solicitado o consideraría solicitar una prueba médica, tratamiento o prescripción con base en información obtenida mediante herramientas de inteligencia artificial.
La cifra refleja un cambio profundo en el comportamiento de los usuarios, quienes cada vez recurren con mayor frecuencia a plataformas digitales para interpretar síntomas, entender enfermedades y explorar posibles alternativas terapéuticas.
La inteligencia artificial ya supera incluso la influencia de las redes sociales en este ámbito.
Mientras que 56% de los participantes reconoce el impacto de la IA en sus decisiones de salud, 45% atribuye esa influencia a las redes sociales, evidenciando cómo las plataformas conversacionales y los asistentes basados en inteligencia artificial están ganando terreno como fuente de consulta.
Google sigue siendo el primer “consultorio”
Aunque la inteligencia artificial avanza rápidamente, los motores de búsqueda siguen ocupando el primer lugar cuando las personas buscan información relacionada con su salud.
De acuerdo con el estudio, 70% de los consumidores ha solicitado o consideraría solicitar estudios, tratamientos o medicamentos basándose en información encontrada a través de motores de búsqueda.
Esta tendencia confirma un fenómeno ampliamente conocido por los profesionales de la salud: antes de acudir a consulta, los pacientes suelen investigar por su cuenta.
La diferencia es que ahora esa búsqueda ya no se limita a navegar entre páginas web. Las herramientas de IA son capaces de resumir información médica, explicar conceptos complejos, comparar tratamientos y ofrecer respuestas personalizadas en cuestión de segundos.
Los pacientes llegan más informados… y con más preguntas
La digitalización de la salud está generando una nueva dinámica dentro de los consultorios.
El estudio señala que los consumidores llegan cada vez más a los entornos clínicos con una opinión previamente formada a partir de información obtenida en canales digitales.
Esto significa que los médicos enfrentan pacientes más informados, pero también más expuestos a información incompleta, fuera de contexto o incorrectamente interpretada.
Para algunos especialistas, este fenómeno puede representar una oportunidad para fortalecer la comunicación médico-paciente. Para otros, también implica el reto de desmontar diagnósticos erróneos generados por una mala interpretación de datos obtenidos en internet.
¿Se confía más en la IA que en los médicos?
La respuesta sigue siendo no.
A pesar del crecimiento de estas herramientas, los profesionales de la salud continúan siendo la fuente de información que genera mayor confianza entre la población.
El estudio de EY muestra que 89% de los consumidores confía en médicos y profesionales sanitarios, mientras que 68% expresa confianza en las herramientas de inteligencia artificial.
La diferencia es importante porque demuestra que, aunque la IA se consolida como un recurso para obtener información, la decisión final continúa dependiendo mayoritariamente del criterio médico.
Esta realidad coincide con la postura de muchas instituciones de salud y organismos internacionales que promueven el uso responsable de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo, pero no como sustituto de la atención profesional.
Cuando la IA retrasa la consulta médica
Uno de los hallazgos más relevantes del reporte involucra a las personas que postergan acudir con un especialista.
Entre los consumidores que retrasan la búsqueda de atención médica, 31% utiliza herramientas de inteligencia artificial.
Este dato abre un debate importante.
Por un lado, la IA puede ayudar a identificar señales de alerta y acelerar la búsqueda de atención médica. Sin embargo, también existe el riesgo de que algunas personas consideren suficiente la información obtenida digitalmente y pospongan una evaluación profesional necesaria.
La línea entre orientación e interpretación médica continúa siendo uno de los principales desafíos para el desarrollo responsable de estas tecnologías.
Una oportunidad para transformar los sistemas de salud
Más allá de los riesgos, especialistas consideran que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta estratégica para mejorar la educación sanitaria y el acceso a información de calidad.
En opinión de Patricia Moreno, Socia Líder de EY Studio+ en Latinoamérica, el crecimiento de la influencia digital representa una oportunidad para acompañar mejor a los pacientes en la toma de decisiones relacionadas con su salud.
Según explica, aprovechar la capacidad de la IA para orientar a los consumidores hacia rutas adecuadas de atención médica debería convertirse en una prioridad para quienes toman decisiones dentro de los sistemas sanitarios.
La clave estará en desarrollar modelos que combinen innovación tecnológica, supervisión médica y educación digital para que los usuarios puedan interpretar correctamente la información que reciben.
El futuro de la salud será híbrido
La creciente adopción de herramientas de inteligencia artificial sugiere que la atención médica del futuro será cada vez más híbrida.
Los pacientes continuarán consultando buscadores, aplicaciones y asistentes virtuales para resolver dudas iniciales, monitorear síntomas o comprender diagnósticos. Sin embargo, los especialistas seguirán desempeñando un papel central como responsables de validar información, interpretar contextos clínicos y establecer tratamientos.
La verdadera revolución no consistirá en reemplazar al médico, sino en construir un ecosistema donde tecnología y experiencia humana trabajen de manera complementaria.
