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DESDE EL SURGIMIENTO de las primeras empresas de seguridad privada en México, en la década de los 80, fue notorio que se requería una legislación adecuada que proporcione certeza jurídica. Aún falta mucho camino por recorrer, pero lo avances tangibles han sido por el Consejo Nacional de Seguridad Privada (CNSP).
El antecedente de la regulación de la seguridad privada en nuestro país es un documento de 1948, denominado ‘Reglamento para los Investigadores, Detectives y Policías Privados o pertenecientes a Organismos de Servicio Público Descentralizado o Concesionado’, el cual estuvo vigente hasta 1985, cuando Miguel de la Madrid derogó, mediante un decreto, dicho reglamento, toda vez que se consideró que la policía no puede ser privada.

Sin embargo, no se avanzaría en la creación de un marco normativo para la seguridad privada.
En ese contexto, y tras la necesidad de un organismo de representación del sector, el 20 de junio de 1996 Alejandro Desfassiaux fundó, junto con otros representantes del sector, la primera asociación civil representativa del sector, el Consejo Nacional de Seguridad Privada, con el objetivo de fortalecer a dicho sector y que representa a empresas de calidad.
Transcurrirían muchos años hasta que aparecieran otros organismos de esta índole. En tanto, el CNSP ha forjado por más de tres décadas una reputación cimentada en el diálogo y la colaboración con las autoridades de los tres niveles, así como con la academia, organizaciones de la sociedad civil, y sectores económicos y productivos.
Actualmente cuenta con más de 250 empresas afiliadas a nivel nacional y su estructura se conforma por 20 Consejeros, además de Afiliados, con diversas Delegaciones a nivel estatal y una decena de delegaciones distribuidas por el país.
Este modelo ha sido imitado por otras asociaciones. En ese sentido, es preciso subrayar que el CNSP es el semillero para otras organizaciones similares que han surgido luego, de hecho, todos y cada uno de quienes encabezan esas organizaciones no pudieron alcanzar el liderazgo en el CNSP el cual, por otra parte, requiere del cumplimiento de altos estándares profesionales y de calidad.
Son muchos los logros que el CNSP ha alcanzado a lo largo de su historia. Por enumerar algunos, destaca su participación en la creación de la primera “Ley 2 Federal de Seguridad Privada”, la cual entró en vigor el 7 de julio de 2006, y que es la única ley que rige al sector, la cual no hubiera sido posible sin el trabajo institucional del CNSP.
Movido por el impulso de diálogo y trabajo interinstitucional, el CNSP participó en las Audiencias Públicas sobre la Ley de Amparo en el Palacio Legislativo de San Lázaro, y los argumentos presentados fueron escuchados por los legisladores, a fin de garantizar el derecho de amparo. Dicha ley entró en vigor el 16 de octubre de 2025.
Siempre con el objetivo de lograr una mayor certeza jurídica en beneficio de la sociedad, el CNSP impulsó la propuesta de un Término de 30 días naturales para que la Dirección General de Seguridad Privada emita Opinión Favorable en la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, y a equiparar al robo que un Servidor Público no ponga inmediatamente a disposición de la Secretaría de la Defensa Nacional un arma asegurada.
Por otro lado, el CNSP participó en los diversos foros y parlamentos abiertos en los que se discutió la armonización de la jornada laboral, con el objetivo de encontrar el equilibrio entre los derechos de los trabajadores y las empresas.
Actualmente en coordinación con empresas y organismos del sector, el CNSP es el principal impulsor de la Ley General de Seguridad Privada, con el objetivo de contar con criterios homologados a través de una autorización única, que beneficie a trabajadores, empresarios, clientes y sociedad en su conjunto.
Dicho de otro modo, el CNSP es el verdadero interlocutor entre entes del gobierno y las empresas del sector, y quien trabaja estrechamente con las autoridades a fin de acabar con las empresas patito de seguridad, que ponen en riesgo a la sociedad.
En ese sentido, el CNSP se erige como un modelo que siguen organizaciones que emulan su trabajo, así como una brújula para que autoridades o clientes que buscan empresas de calidad acudan al Consejo Nacional de Seguridad Privada.
