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El desarrollo del Garzabús eléctrico de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) atraviesa un momento crítico: el financiamiento federal anunciado hace más de un año aún no se libera. En agosto de 2025, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECITIH) informó que destinaría 4 millones 995 mil pesos para impulsar este vehículo, considerado el primer autobús urbano eléctrico con tecnología 100% mexicana. Sin embargo, la institución confirma que el dinero no ha llegado.
El proyecto requiere 5 millones de pesos para completarse y hoy cuenta con un avance del 90%, lo que significa que la falta de recursos retrasa directamente la fase final y su puesta en operación.
Un modelo de movilidad sustentable hecho en Hidalgo
El rector Octavio Castillo Acosta ha insistido en que este autobús no es un prototipo experimental, sino un planteamiento real de movilidad urbana sustentable que busca convertirse en referencia nacional. La meta es que, una vez terminado, pueda iniciar producción en serie, lo que colocaría a la UAEH como una institución impulsora de innovación aplicada al transporte público.
El vehículo tiene 12 metros de piso bajo, capacidad para 40 pasajeros, materiales desarrollados por equipos académicos y un diseño orientado a las necesidades del transporte urbano. Se proyecta un rendimiento de 15 kilómetros por carga, suficiente para cubrir un circuito universitario diario.
Ingeniería mexicana desarrollada en colaboración
La fabricación del Garzabús eléctrico corre a cargo de la UAEH en conjunto con DIII Energía y Proyectos, empresa formada por estudiantes de la propia Universidad y de otras instituciones. El modelo integra soluciones tecnológicas elaboradas localmente y componentes diseñados para reducir costos sin comprometer funcionalidad.
El autobús recorrerá inicialmente Ciudad del Conocimiento, en Mineral de la Reforma, y el Instituto de Ciencias Económico Administrativas, ubicado en San Agustín Tlaxcala. Con ello, se convertiría en el primer transporte universitario eléctrico de fabricación nacional operando de manera regular.
Un avance detenido por la falta de recursos
El retraso en la entrega del financiamiento mantiene en pausa un proyecto que ya tiene la ingeniería, la estructura y la ruta definidas. La UAEH espera que los recursos se liberen a principios del próximo año, lo que permitiría finalizar el ensamblaje y comenzar las pruebas operativas.
Mientras tanto, el Garzabús permanece como una muestra del potencial tecnológico local y de cómo la innovación universitaria puede traducirse en soluciones tangibles para la movilidad sustentable en México, siempre y cuando exista el respaldo presupuestal necesario.
