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Los dinosaurios no solo dominaron la Tierra durante millones de años, también conquistaron la gran pantalla y la imaginación colectiva. Con el regreso de Jurassic World: Renace al centro de la conversación —recaudando casi 29 millones de dólares en solo tres semanas en México— es momento de desenterrar verdades que combinan ciencia, historia y ficción.
Entre fósiles y efectos especiales
Hace 66 millones de años, un meteorito de más de 10 kilómetros de diámetro impactó en lo que hoy conocemos como el cráter de Chicxulub, en la Península de Yucatán. Este evento provocó incendios globales, tsunamis y una nube de polvo que bloqueó la luz solar. Fue el principio del fin para los dinosaurios… y el inicio de un nuevo orden evolutivo. Irónicamente, México fue el escenario del evento que borró a los gigantes de la Tierra.
Durante décadas se creyó que el Stegosaurus tenía un segundo “cerebro” en la base de su columna vertebral, ya que su cerebro principal era diminuto, del tamaño de una nuez. Aunque hoy sabemos que esa masa nerviosa no era un cerebro como tal, la leyenda persiste como uno de los mitos paleontológicos más populares.
Dinosaurios reales, más sorprendentes que los de ficción
No es ciencia ficción: los dinosaurios no se extinguieron completamente. Las aves modernas son sus descendientes directos, especialmente de los terópodos como el Velociraptor. Cada vez que ves un colibrí o una paloma, estás mirando a un dinosaurio evolucionado. Incluso hay fósiles con plumas preservadas que demuestran que el reino jurásico estaba lleno de colores y texturas.
Aunque muchas representaciones muestran dinosaurios verdes, marrones o grises, la ciencia aún no tiene certeza absoluta. Algunos fósiles con estructuras llamadas melanosomas sugieren que ciertos dinosaurios tenían plumas iridiscentes, manchas y hasta colores metálicos. Spielberg se quedó corto.
El temido rugido del Tyrannosaurus rex que escuchamos en el cine no proviene de un solo animal. Es una mezcla de sonidos de elefantes bebés, tigres, caimanes, tortugas… ¡e incluso pingüinos! Los diseñadores de sonido crearon un monstruo auditivo inolvidable. Sin embargo, en la vida real, es probable que los T-rex no rugieran en absoluto, sino que emitieran sonidos graves, similares a los de los cocodrilos actuales.
Jurassic World y el regreso del furor jurásico
La película Jurassic World: Renace no solo ha revivido el interés por los dinosaurios, también ha consolidado a México como el tercer mercado más importante del mundo para esta franquicia. La fascinación por estos seres prehistóricos sigue viva, alimentada por la mezcla perfecta de ciencia, entretenimiento y nostalgia.
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