Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 21 segundos
The Mexico Conference 2026 en Guadalajara se perfila como uno de los encuentros más relevantes para el futuro del comercio global de productos frescos. En entrevista, Jessica Keller, representante de la International Fresh Produce Association (IFPA), explica que el evento refleja un momento clave para México dentro de la industria.
Desde su perspectiva, el país ha evolucionado más allá de su papel tradicional como exportador para convertirse en un actor que influye en decisiones estratégicas a nivel internacional, especialmente en temas vinculados a sostenibilidad, logística y regulación.
Guadalajara como sede: visión estratégica del sector
Para Jessica Keller, la elección de Guadalajara responde a una combinación de factores que la posicionan como un punto neurálgico dentro del sector agroindustrial. Se trata de una región altamente productiva, con conectividad robusta y una creciente capacidad de innovación, condiciones que permiten articular un ecosistema propicio para el intercambio comercial y de conocimiento.
La ciudad, además, refleja la evolución de la industria en México, donde convergen capacidad industrial, proyección internacional y una cadena de valor cada vez más sofisticada.
Un encuentro que impulsa decisiones reales de negocio
De acuerdo con Keller, el impacto de The Mexico Conference 2026 en Guadalajara radica en su capacidad para detonar decisiones concretas. No se trata únicamente de un espacio de exhibición, sino de una plataforma donde productores, compradores y proveedores analizan oportunidades reales y establecen relaciones estratégicas.
Las dinámicas del evento, particularmente las reuniones uno a uno, permiten acelerar acuerdos comerciales y fomentar inversiones que tienen un impacto directo en el crecimiento del sector.
México: un actor clave en el comercio global de productos frescos
Jessica Keller subraya que México ocupa una posición central en el mercado internacional. El país exporta más de 18 mil millones de dólares en productos frescos y mantiene una fuerte integración con las cadenas de suministro de Norteamérica, especialmente con Estados Unidos.
Sin embargo, su relevancia va más allá de los volúmenes de exportación. México también está influyendo en aspectos clave como la sostenibilidad, la inocuidad alimentaria y la trazabilidad, elementos que hoy son determinantes para competir en mercados globales.
Retos estructurales: sostenibilidad, clima y competitividad
Durante la conversación, Keller identifica desafíos que marcarán el rumbo del sector en los próximos años. Uno de los más relevantes es la disponibilidad de agua, un recurso crítico que condiciona la viabilidad futura de la industria.
El cambio climático, por su parte, introduce incertidumbre en los ciclos productivos y en la logística, lo que obliga a replantear las estrategias empresariales desde una perspectiva de resiliencia.
A esto se suman retos en digitalización, infraestructura de cadena de frío y acceso a financiamiento, particularmente para pequeños y medianos productores.
El papel del T-MEC y la integración regional
Jessica Keller también destaca que el T-MEC proporciona una base importante para el comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, aunque su efectividad depende de una implementación consistente y alineada entre los tres países.
La coordinación en temas regulatorios y sanitarios resulta fundamental para evitar fricciones comerciales y garantizar la fluidez de las cadenas de suministro.
Diversificación de mercados: una oportunidad estratégica
Otro de los puntos clave que Keller aborda es la necesidad de ampliar la presencia de México más allá de Norteamérica. Mercados como Asia y la Unión Europea representan oportunidades relevantes, impulsadas por una creciente demanda de productos frescos de alta calidad.
La diversificación permitiría al país fortalecer su posicionamiento global y reducir la vulnerabilidad frente a cambios en mercados específicos.
Tendencias globales: consumidores más exigentes
La entrevistada enfatiza que el comportamiento del consumidor está transformando la industria. Hoy, los mercados exigen transparencia, trazabilidad, sostenibilidad medible y disponibilidad constante de productos.
En este entorno, las empresas que logren adaptarse con rapidez, apoyadas en tecnología e innovación, tendrán mayores oportunidades de crecimiento.
Sostenibilidad como eje del negocio
Uno de los mensajes más contundentes de Jessica Keller es que la sostenibilidad debe integrarse al centro de la estrategia empresarial. No se trata de un elemento accesorio, sino de una condición indispensable para mantener competitividad a largo plazo.
Esto implica adoptar prácticas medibles, alineadas con estándares internacionales y respaldadas por innovación en el uso de recursos como el agua.
