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La marca global de tecnología para el hogar Dreame ha encontrado en México un mercado dispuesto a invertir mejor, no necesariamente más. Así lo explica Claudio Ibarrola, Country Manager de Dreame México, quien detalla cómo la firma está construyendo una presencia de largo plazo apoyada en educación al consumidor, omnicanalidad y una estrategia bicultural que conecta a México con China.
En entrevista, el directivo nos habló del crecimiento, piso de venta, comercio electrónico, inteligencia artificial y el cambio en la mentalidad del consumidor mexicano frente a categorías tradicionalmente vistas como utilitarias.
“El consumidor mexicano hoy evalúa mejor en qué gasta su dinero”
Para Ibarrola, el punto de partida se basa en que el consumidor ha cambiado.
“Hoy el mexicano, el latino, tiene mucha más información al alcance de un celular. Ya valora su ingreso y busca la mejor experiencia posible”, explica.
En ese contexto, Dreame se posiciona en un nicho que antes parecía limitado: personas dispuestas a pagar lo justo por productos con especificaciones de alta gama, sin sobreprecios ligados únicamente a la marca.
La propuesta es simple pero ambiciosa, y es entregar una experiencia completa —tecnología, diseño y durabilidad— sin caer en la lógica de lujo excluyente.
Tecnología premium en categorías que no lo parecían
Uno de los principales retos ha sido romper la idea de que categorías como el cuidado del hogar o la limpieza no pueden ser sofisticadas.
“Estamos en una evolución constante. No hay espacio para quedarse atrás”, señala Ibarrola.
Desde aspiradoras robot hasta productos de belleza, Dreame apuesta por integrar ingeniería avanzada e inteligencia artificial en dispositivos que impactan directamente el día a día. No se trata solo de automatizar tareas, sino de optimizar el estilo de vida.
Este enfoque ha permitido a la marca crecer simultáneamente en varias categorías, algo poco común en el sector.
México no es China (y por eso requiere otra estrategia)
Ibarrola reconoce que el mercado mexicano es muy distinto al asiático, donde Dreame está plenamente consolidada. Justamente ahí se abre una oportunidad.
“Nadie ha llegado a educar realmente al consumidor en México”, afirma.
La apuesta es de largo plazo:, e incluye invertir en conocimiento, explicar la tecnología y justificar el valor. La marca no busca entradas fugaces ni pruebas rápidas de mercado; su plan es quedarse y construir.
Biculturalidad como ventaja competitiva
Uno de los diferenciadores más relevantes de Dreame en México no está en el producto, sino en la organización.
“La diferenciación real está en la empatía cultural y la biculturalidad”, subraya el directivo.
Desde el personal en piso de venta hasta la alta dirección, la estrategia se basa en una sinergia real entre China y México, lo que permite adaptar tecnologías globales a las necesidades locales sin perder consistencia.
Esta visión ha sido clave para ejecutar con precisión en retail y comunicación.
Expansión en retail: de Palacio de Hierro a Liverpool
Tras su incursión en El Palacio de Hierro, donde la marca ha logrado dominar el piso de venta en aspiradoras robot con tickets que van de 22 mil a 40 mil pesos, Dreame acelera su expansión.
“A partir de abril entramos a Liverpool con 45 tiendas”, adelanta Ibarrola.
La estrategia contempla experiencia en piso, comunicación integral y fortalecimiento de brand awareness, además de próximas alianzas que se anunciarán a mitad de año.
Omnicanalidad sin fricciones en precio
En comercio electrónico, Dreame mantiene alianzas sólidas con Amazon, Mercado Libre, Walmart, Liverpool y Costco. El objetivo no es competir entre canales, sino dar libertad al consumidor.
La clave está en la paridad de precios, permitiendo que la decisión sea entre la experiencia física o la comodidad de la entrega a domicilio, no una guerra de descuentos.
Walmart y el giro de lo aspiracional a lo accesible
El trabajo con Walmart ha sido particularmente relevante para ampliar el alcance de la marca.
“Pasamos de lo aspiracional a lo asequible, sin sacrificar características”, explica.
La propuesta conecta con consumidores que deciden invertir un poco más para ganar tiempo, comodidad y eficiencia, una lógica que ha impulsado el crecimiento en volumen y visibilidad.
Belleza: una categoría sin género
En productos de cuidado personal, Dreame ha evitado discursos tradicionales.
“La belleza no es solo para mujeres, es universal”, afirma Ibarrola.
Más allá del diseño, el foco está en tecnología, durabilidad e inteligencia artificial, integradas desde una herencia de ingeniería avanzada, incluso aeroespacial.
Inteligencia artificial: de valor agregado a estándar
Para Dreame, la inteligencia artificial ya no es un diferencial, sino una base obligatoria.
“China ya está viendo hacia 2028”, comenta.
La marca trabaja en integrar IA en todas las categorías y nuevos lanzamientos, algunos de ellos programados para presentarse próximamente.
Crecimiento de triple dígito y retos “positivos”
En términos de negocio, la operación en México ha superado expectativas.
“Hemos tenido happy problems, como quedarnos sin inventario”, reconoce.
La compañía pasó de ingresos de aproximadamente 1.5 a 2 millones de dólares a estimaciones de entre 75 y 80 millones de dólares anuales en el periodo siguiente, muy por encima del objetivo inicial.
Más allá de ventas o participación de mercado, la visión de Claudio Ibarrola se centra en el equipo.
“Si logramos una comunicación real entre China y México, el resto se construye”, concluye.
