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LA AMENAZA DE Donald Trump de imponer aranceles como castigo a quienes no se alineen con sus intereses vuelve a encender las alarmas en América del Norte. No se trata de una estrategia comercial ni de una política industrial coherente, sino de una lógica simple y peligrosa: obedecen o pagan.
Bajo esa premisa, el T-MEC deja de ser un tratado y se transforma en un instrumento de presión al servicio del capricho político.
Trump ha advertido que impondría aranceles de hasta 100% a Canadá si decide profundizar acuerdos comerciales con China.
El mensaje es que la integración regional no es cooperación, sino subordinación. Estados Unidos no solo exige ventajas, sino exclusividad. Cualquier intento de diversificación es visto como traición.
El T-MEC nació para dar certidumbre, reglas claras y mecanismos de solución de controversias. Sin embargo, cuando uno de sus miembros amenaza con imponer aranceles unilaterales fuera del marco del acuerdo, el tratado se vacía de contenido. No hay certidumbre posible si las reglas dependen del cálculo electoral de un solo país.
Trump ya demostró durante su presidencia que está dispuesto a ignorar compromisos internacionales si estos interfieren con su narrativa nacionalista. De volver al poder con esta lógica, el T-MEC no se rompería formalmente, pero quedaría severamente debilitado, convertido en un acuerdo frágil y condicionado.
México sigue siendo el socio más vulnerable. Más del 80 % de sus exportaciones van a Estados Unidos y sectores estratégicos como el automotriz, la manufactura y el agro dependen de cadenas de valor profundamente integradas.
Un arancel impuesto como castigo político no solo encarece productos, sino que rompe cadenas productivas, frena inversiones y pone en riesgo miles de empleos.
Canadá, aunque con mayor margen de maniobra, tampoco está a salvo. La amenaza de aranceles de 100% por acercarse a China es una señal de que Washington no tolerará autonomía estratégica dentro del bloque. La integración regional, bajo esta visión, no admite matices ni diversificación.
Trump insiste en que los aranceles castigan a los otros, pero la realidad es distinta. Los costos recaen en consumidores y empresas estadounidenses, elevan precios, reducen competitividad y presionan la inflación. Aun así, el daño económico suele quedar eclipsado por el rédito político de mostrarse “duro” ante el electorado.
Si los aranceles se convierten en un arma recurrente de presión, el T-MEC entra en una fase crítica. No muere de golpe, pero pierde credibilidad. Ningún tratado puede sobrevivir cuando una de las partes decide que las reglas solo aplican cuando le convienen.
Para México y Canadá la integración con Estados Unidos seguirá siendo clave, pero no puede basarse en la dependencia absoluta. Diversificar mercados, fortalecer capacidades internas y actuar con mayor coordinación regional ya no es una opción ideológica, sino una necesidad estratégica.
Y YA QUE hablamos del gobierno de Estados Unidos, pues la amenaza de un nuevo shutdown cernirse sobre nuestro vecino del norte. El rechazo demócrata a financiar al DHS y al ICE, tras muertes recientes durante operativos federales en Mineápolis, trasladó el debate al terreno social y de derechos civiles. Con el presupuesto federal venciendo el 31 de enero, el riesgo de cierre de agencias impactaría a empleados públicos y servicios clave. La estrecha composición del Senado obliga a acuerdos bipartidistas que hoy parecen lejanos.

EN FITUR, MÉXICO logró concretar 71 vuelos semanales entre diferentes destinos nacionales y Europa. Aeroméxico, que lidera Andrés Conesa, encabeza con nuevas rutas como Ciudad de México–Barcelona y Monterrey–París, mientras Iberia refuerza su presencia con vuelos desde Monterrey y Guadalajara hacia Madrid. A esto se suma Iberojet con la operación Querétaro–Madrid y conversaciones iniciales de Air Europa para una posible ruta desde Guanajuato. La diversificación de aerolíneas y destinos apunta a descentralizar el turismo internacional.
EL GOBIERNO DE México anunció la adquisición del un C‑130J‑30 Super Hércules por parte de la Sedena, al mando de Ricardo Trevilla Trejo, que busca la modernización de la Fuerza Aérea Mexicana y su capacidad de respuesta operativa. Más allá del simbolismo de ser el primer país de América Latina en incorporar este modelo, la decisión apunta a fortalecer misiones estratégicas como apoyo humanitario, transporte táctico y atención a desastres. La confianza de México en una plataforma probada como la de Lockheed Martin refuerza su alineación con estándares internacionales.
EL NEARSHORING HA redefinido el mapa industrial de México y Chihuahua es como uno de sus mayores ganadores, impulsado por su cercanía con Estados Unidos y su sólida conectividad logística. Las cifras de IED por 1.5 mil millones de dólares en 2023 y el liderazgo nacional en nueva inversión durante 2024 confirman una tendencia estructural, no coyuntural. A ello se suma la consolidación del estado gobernado por Maru Campos como principal exportador del país, con más de 76 mil millones de dólares en 2025, reflejo de un ecosistema productivo maduro. Sin embargo, la sostenibilidad del crecimiento no dependerá solo de parques industriales y talento, sino de infraestructura financiera eficiente y acceso oportuno a liquidez. Integrar a proveedores locales y fortalecer a las PYMEs será clave para evitar cuellos de botella.
