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Este 8 de septiembre, la política ambiental en México dio un giro inesperado. El mismo funcionario que intervino para liberar a un activista opositor al desarrollo turístico, ordenó clausurar el predio destinado a una terminal de cruceros en Cozumel.
El protagonista fue Óscar Rébora, secretario estatal de Ecología y Medio Ambiente en el gobierno de Mara Lezama, quien se presentó en el terreno propiedad de Muelles del Caribe para exigir la liberación de José Urbina Bravo, activista del colectivo Sálvame del Tren, detenido por ingresar sin autorización.
Minutos después, Urbina quedó libre. Pero la historia no terminó ahí.
Clausura sin obras ¿Mensaje político desde el poder local?
Este lunes, la Procuraduría de Protección al Ambiente de Quintana Roo, bajo la influencia de Rébora, colocó sellos de clausura en el mismo predio. La medida se aplicó sin previo aviso y sin que hubieran comenzado las obras, enviando un mensaje claro: el gobierno estatal está dispuesto a frenar desarrollos avalados por la autoridad federal.
El proyecto había sido aprobado por la Semarnat en 2021, incluyendo el cambio de uso de suelo y la viabilidad ambiental. Sin embargo, ha sido blanco de campañas que denuncian afectaciones al arrecife Villablanca, un ecosistema que no figura en registros científicos ni regulatorios.
¿Activismo desde el gobierno?
La intervención de Rébora dejó en evidencia una postura que se alinea más con los activistas que con los promotores del desarrollo. Para inversionistas, la señal es preocupante: ni la autorización federal garantiza certidumbre si el poder local decide lo contrario.
“La política ambiental puede virar en cuestión de minutos, dependiendo no de la ley, sino de la coyuntura política.”
Riesgos para Cozumel y su competitividad turística
La terminal de cruceros es clave para Cozumel, uno de los puertos más importantes del mundo. Su retraso amenaza la capacidad de atraque frente a otros destinos del Caribe, justo cuando el turismo se recupera tras la pandemia.
Esto implica riesgos financieros para operadores turísticos y para la hacienda municipal, que depende de los ingresos generados por el turismo de cruceros.
La paradoja de Morena: desarrollismo federal vs. ambientalismo local
Lo ocurrido en Cozumel refleja una contradicción profunda en la política de Morena: mientras el gobierno federal impulsa megaproyectos como el Tren Maya, a nivel local se respalda a quienes los combaten.
La liberación exprés de Urbina y la clausura del predio en cuestión de horas condensan esa paradoja. Más que un incidente aislado, es una señal de que la política ambiental en México está sujeta a intereses políticos cambiantes.
