Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 47 segundos
El Gobierno de México presentó el Paquete Económico 2026 con un aumento significativo a los llamados impuestos por la salud o impuestos saludables.
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a productos como cigarros, bebidas azucaradas y botana o comida chatarra, tendrá un incremento de hasta 87%, lo que impactará directamente en el bolsillo de millones de familias.
Los nuevos impuestos del Paquete Económico 2026
De acuerdo con la propuesta, así quedarán las cuotas:
- Cigarros: pasa de $0.64 a $1.15 por pieza, prácticamente el doble. Además, la ley redefine como cigarro a cualquier producto con más de 0.8 miligramos de nicotina.
- Refrescos: suben de $1.64 a $3.08 por litro, incluso en las versiones con edulcorantes no calóricos.
- Edulcorantes añadidos: también quedan sujetos a nuevos impuestos dentro de esta reforma.
El argumento oficial es que estos gravámenes buscan desincentivar el consumo de productos dañinos para la salud.
Pero eso no es todo, el Paquete Económico 2026 también contempla ajustes al IEPS aplicable a botanas como pastelillos y comida chatarra.
Este tipo de productos que han sido señalados por su alto contenido calórico y bajo valor nutricional.
Aunque los detalles de las nuevas tarifas todavía no se han desglosado por completo, el incremento busca alinearse con la lógica de “desincentivar” su consumo.
No obstante, este aumento encarece alimentos que forman parte del consumo cotidiano de millones de familias, especialmente en sectores de bajos ingresos, donde las botanas suelen ser una opción accesible frente a productos más caros o de difícil acceso.
¿Realmente funcionan los impuestos saludables?
Este tipo de incrementos, conocidos como “impuestos saludables”, han sido presentados en años anteriores como medidas para combatir la obesidad, la diabetes y el tabaquismo en México.
Sin embargo, expertos en economía y salud pública han cuestionado su efectividad:
- El consumo de refrescos y cigarros se ha mantenido alto a pesar de los incrementos previos.
- Las familias de menores ingresos suelen ser las más afectadas, pues destinan una mayor proporción de su presupuesto a estos productos.
- No existe certeza de que los recursos recaudados se utilicen realmente en programas de salud, prevención de enfermedades o infraestructura hospitalaria.
El gran cuestionamiento: ¿a dónde va el dinero del IEPS?
El punto crítico es el destino de la recaudación.
Aunque se le llama “impuesto por la salud”, el presupuesto no especifica con claridad si los miles de millones de pesos obtenidos del IEPS a bebidas, cigarros y videojuegos, serán usados para fortalecer al sistema de salud, para atender enfermedades crónicas o para mejorar la atención médica.
En años anteriores, parte de estos recursos se ha desviado a otros rubros no relacionados con la salud, lo que genera dudas sobre la verdadera intención detrás de la medida.
Impacto en la economía familiar y la incongruencia en el cuidado de la salud
Con el Paquete Económico 2026, los consumidores podrían enfrentar un aumento significativo en sus gastos diarios.
Un litro de refresco pasará a costar varios pesos más, lo incongruente es que no se grava con este impuesto a la salud la denominada comida chatarra.
La pregunta clave es:
¿Estamos frente a una medida realmente diseñada para cuidar la salud de la población, o simplemente frente a un incremento recaudatorio que afectará principalmente a las familias mexicanas?
