Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 26 segundos
A PESAR DEL crecimiento del comercio electrónico y la digitalización financiera, el uso de efectivo en México sigue siendo predominante.
En 2024, el efectivo representó el 35% del valor transaccionado en punto de venta, la cifra más alta en América Latina, según el Global Payments Report 2025 de Worldpay, que en la región dirige Juan Pablo D’Antiochia.
Este dato revela una realidad que va más allá de la infraestructura tecnológica: el efectivo sigue profundamente arraigado en la cultura de consumo mexicana.
El efectivo no solo es accesible, también es familiar. De acuerdo con el Banco de México, el 91% de la población utiliza efectivo en sus gastos diarios, y el 46% lo hace por costumbre, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024.
Incluso en compras mayores a 500 pesos, el 73.5% de los mexicanos sigue prefiriendo este método.
Aunque el uso de pagos digitales en México ha crecido, especialmente en el comercio electrónico, la transición no ha sido uniforme.
Las billeteras digitales pasaron de representar el 6% del valor transaccionado en e-commerce en 2014 al 28% en 2024, y se proyecta que alcanzarán el 37% para 2030. Sin embargo, el 12% de estas billeteras aún se recargan con efectivo, lo que demuestra la convivencia entre lo digital y lo tradicional.
Además, los vouchers de pago en efectivo en tiendas como OXXO y 7-Eleven representaron el 7% del valor del comercio electrónico en 2024, consolidando al efectivo como un puente entre el mundo físico y el digital.
Uno de los principales obstáculos para la adopción de pagos digitales es la baja inclusión financiera en México.
El 23.5% de la población no cuenta con ningún producto financiero, y herramientas como CoDi o Dinero Móvil (DiMo) siguen siendo poco conocidas.
Esta falta de familiaridad, sumada a la informalidad económica y el acceso desigual a internet, limita la adopción de soluciones digitales.
Las tarjetas de crédito lideran el comercio electrónico con un 34% del valor transaccionado, mientras que las tarjetas de débito representan el 22% en e-commerce y el 25% en tiendas físicas.
Sin embargo, la desconfianza hacia los canales digitales y la preferencia por el efectivo siguen marcando el ritmo de adopción.
Mientras países como Brasil y Chile han reducido el uso de efectivo a menos del 20%, México enfrenta un reto distinto: transformar la cultura del pago sin imponerla. La clave está en diseñar soluciones digitales que respeten el contexto local, fomenten la confianza y promuevan una inclusión financiera efectiva.

EN MEDIO DE una estrategia de eficiencia operativa, Cemex ha iniciado una reconfiguración profunda de su equipo directivo. La salida de Rafael Garza Lozano y otros altos mandos se suma al retiro de Fernando González Olivieri, marcando el fin de una era. Con nuevos liderazgos en regiones clave, la empresa busca adaptarse a un entorno cambiante. El objetivo declarado es claro: reducir costos y optimizar operaciones, con ahorros estimados en 85 millones de dólares.

LA CONSOLIDACIÓN DEL sector telecomunicaciones en México podría dar un paso más con la posible salida de Telefónica. La empresa española está en conversaciones para vender su operación local, que dirige Camilo Aya, a Beyond ONE, en línea con su estrategia de reducir exposición en mercados de baja rentabilidad. Aunque Movistar ocupa el tercer lugar en participación, enfrenta una competencia intensa. Esta operación podría fortalecer a los operadores móviles virtuales y reconfigurar el equilibrio del mercado en favor de nuevas propuestas.
LAS TENSIONES COMERCIALES entre Canadá y Estados Unidos han comenzado a reflejarse en sectores inesperados, como el de las bebidas alcohólicas. Becle, empresa detrás de José Cuervo, reportó una caída significativa en ventas de sus productos listos para beber debido a la decisión canadiense de retirar bebidas fabricadas en Estados Unidos. Aunque el mercado canadiense representa una fracción menor para la compañía, el impacto fue notorio.
LA NOTIFICACIÓN A 21 instituciones financieras por presuntas prácticas anticompetitivas marca un momento clave para el sistema bancario mexicano. La extinta Cofece señaló posibles acuerdos de precios y restricciones de oferta en comisiones por pagos diferidos de tarjetas de crédito. Aunque el proceso aún permite defensa por parte de los involucrados, el caso pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión. La resolución final podría sentar precedentes importantes para la competencia en servicios financieros.
LA COLUMNA ÍNDICE DE FLOTACIÓN VOLVERÁ A PUBLICARSE EL LUNES 4 DE AGOSTO
