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LA IMAGEN VOLVIÓ a repetirse. Un convoy del Tren Maya quedó varado durante más de cinco horas cuando cubría la ruta Mérida-Cancún. Pasajeros atrapados, falta de aire acondicionado, ausencia de energía eléctrica, poca información y una operación de rescate que tardó mucho más de lo esperado. Días después, la empresa reconoció que se trató de una falla en uno de los generadores eléctricos del tren.
El problema es que este episodio ya no puede catalogarse como un hecho aislado.
Cuando el proyecto fue presentado, la narrativa oficial giró alrededor de un sistema ferroviario moderno, capaz de transformar la movilidad, el turismo y la economía del sureste mexicano. No era una obra cualquiera, era la obra insignia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el proyecto que buscó convertirse en el símbolo más visible de la llamada Cuarta Transformación y una de las apuestas de infraestructura más ambiciosas de las últimas décadas. La expectativa era enorme. Sin embargo, conforme han avanzado los meses, los incidentes operativos han comenzado a acumularse con una frecuencia que obliga a revisar si la operación está respondiendo al tamaño de la inversión realizada.
Los datos conocidos mediante solicitudes de transparencia revelan que el Tren Maya, que dirige Manuel Jaime Ramírez, ha acumulado alrededor de 25 episodios relacionados con pérdidas de potencia y fallas eléctricas desde el inicio de operaciones. No se trata de trenes con décadas de servicio ni de infraestructura envejecida. Se trata de equipos prácticamente nuevos que deberían encontrarse en la etapa más sólida de funcionamiento de su ciclo operativo.
La situación adquiere otra dimensión cuando se recuerda que en marzo de 2024 ocurrió un descarrilamiento en Tixkokob, Yucatán, atribuido oficialmente a problemas en un cambio de vía. Aunque no hubo consecuencias graves para los pasajeros, aquel episodio encendió alertas sobre los protocolos operativos y los mecanismos de supervisión existentes dentro del sistema ferroviario.
Más preocupante resulta la diferencia entre los incidentes documentados por organismos públicos y los reconocidos por la empresa operadora. La transparencia ha terminado exhibiendo una brecha de información que alimenta cuestionamientos sobre la rendición de cuentas.
Porque el verdadero riesgo para el Tren Maya quizá no sea una falla eléctrica más, el mayor peligro es el desgaste de la credibilidad.
Cada tren detenido, cada retraso de varias horas y cada pasajero que documenta en redes sociales una experiencia negativa va debilitando la promesa original del proyecto. La infraestructura ferroviaria funciona sobre dos rieles: uno es el acero; el otro es la confianza pública. Cuando el segundo comienza a deteriorarse, la operación entera entra en una zona de vulnerabilidad.
El Tren Maya sigue siendo la obra insignia del sexenio de Andrés Manuel López Obrador y una de las inversiones públicas más relevantes del México contemporáneo. Precisamente por esa condición, cada incidente tiene una resonancia política, económica y social mucho mayor que la de cualquier otro proyecto de transporte. A mayor relevancia, mayor exigencia.

LA CONFEDERACIÓN NACIONAL de Organizaciones Ganaderas (CNOG) alertó sobre el impacto económico que ha generado el cierre de las exportaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos. De acuerdo el organismo presidido por Homero García de la Llata, la medida ha provocado un excedente cercano a 500 mil toneladas de carne en el mercado nacional. El organismo señaló que la suspensión de envíos, derivada de la emergencia sanitaria por el gusano barrenador, ha afectado especialmente a pequeños y medianos productores. Desde mayo de 2025 se han dejado de exportar alrededor de 1.7 millones de cabezas de ganado. Los ganaderos afirman que la caída en los precios del ganado no se ha reflejado en menores costos para los consumidores. Por ello, solicitaron al gobierno federal retomar las negociaciones con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para reabrir gradualmente las exportaciones.
HUTCHISON PORTS LCT reforzó la capacidad operativa de su terminal en el Puerto de Lázaro Cárdenas con una inversión superior a 600 millones de pesos para incorporar 12 nuevas grúas eléctricas automatizadas. La empresa señaló que este equipamiento permitirá incrementar la productividad y optimizar el movimiento de contenedores mediante tecnología de operación automatizada y cero emisiones directas. Las grúas llegaron procedentes de China y serán integradas a las operaciones de la Terminal Especializada de Contenedores. La inversión forma parte del plan de expansión que desarrolla la compañía en el puerto michoacano. Además, Hutchison Ports avanza en la Fase III de crecimiento, un proyecto de más de 220 millones de dólares que contempla ampliar muelles y áreas operativas. De acuerdo con Manuel García Gordillo, gerente general de Hutchison Ports LCT, la incorporación de este equipo representa un paso clave para fortalecer la competitividad de la terminal.
LA INVERSIÓN FIJA Bruta (IFB) registró en abril de 2026 su mejor desempeño mensual en más de cinco años, impulsada por el crecimiento en la construcción y la compra de maquinaria y equipo importado. De acuerdo con cifras del Inegi, la inversión avanzó 4.03% mensual, su mayor incremento desde noviembre de 2020. El desempeño estuvo respaldado por un aumento de 6.45% en construcción, particularmente en el segmento residencial. También destacó el crecimiento de 6.15% en maquinaria y equipo importado, reflejando una mayor actividad en inversión productiva. En términos anuales, la IFB creció 5.09%, rompiendo una racha negativa observada en meses previos. Sin embargo, la inversión en maquinaria y equipo de origen nacional continuó mostrando debilidad.
LA ESTRATEGIA VIVE Saludable, Vive Feliz permitió evaluar a más de 10.8 millones de estudiantes de educación básica e integrar el primer sistema de expedientes digitales de salud escolar en México. El programa busca fortalecer la prevención y el seguimiento médico desde las escuelas mediante herramientas tecnológicas. En este esfuerzo participó la Fundación Pablo Landsmanas, que donó más de 2,500 tabletas para apoyar la captura y gestión de información médica. La iniciativa cobra relevancia ante los desafíos de salud infantil que enfrenta el país, especialmente en materia de sobrepeso y obesidad. De acuerdo con especialistas, los expedientes digitales permiten detectar riesgos de manera más oportuna y mejorar la atención preventiva. Organismos internacionales también han destacado el potencial de la digitalización y la inteligencia artificial en salud pública.
