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EL OBJETIVO DE que la inversión total en México alcance el 25% del Producto Interno Bruto coloca el foco en la capacidad de ejecución del país, y esto lo sabe Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización.
La asesora del Gobierno de Claudia Sheinbaum sabe que la meta exige acelerar proyectos, resolver permisos y enfocar recursos en sectores estratégicos. Más que se una simple aspiración macroeconómica, se trata de un parámetro para evaluar resultados.
En términos comparativos, economías que sostienen niveles de inversión cercanos a ese umbral suelen registrar mayor crecimiento potencial. En México, el promedio histórico ha rondado entre 21 y 23% del PIB, por lo que el salto planteado implica movilizar capital público y privado en un entorno todavía marcado por cuellos de botella administrativos y regulatorios.
El Plan México busca atender parte de ese rezago con una política industrial más activa. Entre sus ejes están el aumento del contenido nacional y la sustitución de importaciones provenientes de países sin acuerdos comerciales.
El caso del sector automotriz, que representa cerca del 3.5% del PIB y más del 20% de las exportaciones manufactureras, es el mejor ejemplo. Empresas como General Motors, Nissan, BMW y Stellantis, que en México encabezan Francisco Garza, Rodrigo Centeno, Maru Escobedo y Daniel González, respectivamente; han ampliado operaciones, pero la integración de proveedores locales sigue siendo limitada en varios segmentos.
En electrónica y manufactura avanzada, firmas como Foxconn, de Young Liu, las coreanas Samsung y LG, que en nuestro país capitanean Thomas Yun y Flavio Eom; y Flex, de Revathi Advaithi, utilizan a México como plataforma exportadora, aunque gran parte de los componentes de mayor valor agregado se importan. La política industrial deberá convertir el fenómeno de relocalización en cadenas productivas más profundas y menos dependientes del exterior.
La certidumbre energética es otro factor clave. Industrias intensivas en consumo eléctrico, como centros de datos, acero o química, toman decisiones de inversión a largo plazo. Compañías como Amazon Web Services, ArcelorMittal o BASF requieren reglas claras y estabilidad operativa para concretar proyectos. Avances en este frente pueden acelerar inversiones ya anunciadas; retrocesos, en cambio, tienden a postergarlas.
Las reformas en aduanas, compras públicas y combate al contrabando buscan fortalecer el mercado interno. Para las pequeñas y medianas empresas, integrarse a cadenas de suministro de grandes corporativos puede traducirse en contratos, financiamiento y transferencia tecnológica.
Al final, el 25% del PIB funciona como un indicador de desempeño. No mide intenciones, sino la capacidad de transformar planes en inversión productiva, empleo formal y mayor valor agregado nacional.

LA SECRETARÍA DE Energía y la CFE, a cargo de Luz Elena González y Emilia Calleja, avanzan en una nueva etapa del sector eléctrico con la segunda convocatoria de Esquemas para el Desarrollo Mixto. El modelo, respaldado por lineamientos ya publicados, busca incorporar 7 mil 500 MW de generación limpia antes de 2030 con participación privada y rectoría estatal. Los primeros resultados muestran interés del capital, especialmente en proyectos eólicos y fotovoltaicos de gran escala.
Y YA QUE mencionamos a la industria automotriz, Stellantis trae a México a Leapmotor, su nueva apuesta de vehículos eléctricos con enfoque en precio, tecnología y cobertura nacional. La marca china llega respaldada por la red de distribuidores, servicio posventa y capacidad técnica del grupo automotriz. La alianza busca acelerar la adopción de movilidad eléctrica combinando desarrollo asiático con operación local, algo por lo que apuesta la marca que dirige Daniel González es la validación de los modelos para las condiciones de México y las garantías extendidas apuntan a generar confianza en el consumidor.
LA INFLACIÓN EN México mostró una aceleración al inicio de 2026. El repunte, encabezado por alimentos y reflejado con mayor fuerza en la inflación subyacente, explica la cautela de Banco de México, que preside Victoria Rodríguez, con las tasas de interés. Los cambios fiscales, mayores aranceles a importaciones asiáticas y el alza al salario mínimo presionan los precios de corto plazo. Ante este entorno, Banxico optó por pausar los recortes y ajustar sus previsiones inflacionarias al alza. Parece que la estabilidad de precios vuelve a imponerse sobre el estímulo monetario.
EL MERCADO DE fusiones y adquisiciones en México mostró en 2025 un comportamiento contrastante, según un estudio de Aon y TTR Data. Aunque el número de operaciones cayó, el valor total superó los 32 mil millones de dólares, reflejando una mayor concentración de capital. Sectores como software, internet y bienes raíces redujeron actividad, mientras viajes y hospitalidad avanzaron a contracorriente. El dato apunta a inversionistas más selectivos, enfocados en transacciones de mayor escala. México destacó junto con Brasil en América Latina, aunque la cautela persiste ante el entorno macroeconómico global.
