Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 47 segundos
DESPUÉS DE MUCHO ir y venir, al fin, se dio el lanzamiento de Olinia, el automóvil electrico del gobierno de Claudia Sheinbaum, un modelo de movilidad distinto al que domina el mercado eléctrico actual. No es un competidor directo de marcas como BYD, Tesla o incluso Nissan.
Es otra categoría, sim un vehículo eléctrico de baja velocidad, diseñado para trayectos cortos y con un precio estimado alrededor de 150 mil pesos, muy por debajo de los eléctricos convencionales que en México rara vez bajan de 400 mil pesos.
La comparación es inevitable. Un BYD Dolphin o un MG4 puede alcanzar velocidades de 120 km/h o más y ofrecer autonomías superiores a 300 km. Olinia, en cambio, se limita a 50 km/h y cerca de 120 km por carga. Esto no es una decisión de diseño, renunciando al desempeño para privilegiar el costo. En ciudades mexicanas donde los traslados diarios suelen oscilar entre 20 y 30 km, ese rango cubre el uso cotidiano de una gran parte de la población.
El punto fuerte está en el gasto operativo. Cargar un vehículo de este tipo en casa podría costar entre 30 y 50 pesos por carga, dependiendo de la tarifa eléctrica doméstica. Traducido a uso diario, un conductor podría gastar menos de mil 200 pesos al año en energía, frente a los 20 mil o 25 mil pesos anuales en gasolina para un auto compacto convencional.
Sin embargo, la discusión no puede quedarse en el ahorro. La seguridad será el factor decisivo. En México, la normativa como la NOM-194 establece requisitos mínimos en sistemas de frenado, estructura y protección de ocupantes. Si Olinia no alcanza estándares equivalentes a los de un auto subcompacto, que van desde las bolsas de aire, control de estabilidad, resistencia en impactos, el bajo precio perdería atractivo frente a un vehículo usado que, aunque más antiguo, sí cumple con regulaciones probadas.
También está el tema de la aspiración. Para buena parte de la clase media, el automóvil no es solo un medio de transporte; es una extensión de estatus, comodidad y libertad. Un vehículo limitado a 50 km/h y enfocado en trayectos locales difícilmente sustituirá al coche principal de una familia. En ese sentido, Olinia tiene más posibilidades como segundo vehículo, solución de reparto o alternativa para quienes hoy dependen del transporte público.
¿Puede una familia de clase media baja comprarlo? En términos relativos, sí. Con ingresos de entre 12 mil y $25 mil pesos mensuales, un financiamiento accesible o algún tipo de incentivo podría hacerlo alcanzable. Pero sin esquemas de crédito claros o apoyo público, seguirá siendo un desembolso importante.
El éxito de Olinia dependerá de su ejecución. Si consigue cumplir estándares mínimos de seguridad, mantener costos operativos bajos y ofrecer durabilidad real, puede abrir un segmento que hoy no existe en México: el del vehículo eléctrico verdaderamente popular. Si falla en alguno de esos puntos, se convertirá en una solución de nicho con impacto limitado.

LA PROPUESTA DE centralizar a las policías bajo un solo cuerpo nacional vuelve a estar en la discusión a partir de la postura de Alejandro Desfassiaux, fundador de Grupo Multisistemas, quien plantea que la Guardia Nacional absorba a las fuerzas estatales y municipales. El argumento se apoya en que cerca de 330 mil elementos a nivel local frente a unos 132 mil de la Guardia Nacional, además de un gasto superior a 133 mil millones de pesos que hoy se dispersa entre gobiernos estatales. Para Desfassiaux, el problema no es solo de tamaño, sino de control operativo, al señalar que muchas corporaciones dependen directamente de autoridades locales y no han logrado resultados consistentes. La propuesta implicaría reconfigurar por completo la estructura de seguridad pública, trasladando recursos, mandos y funciones a un esquema centralizado. También supone eliminar márgenes de autonomía estatal en un área que constitucionalmente ha estado distribuida.

LA NUEVA ACERÍA de Ternium en Pesquería, Nuevo León, redefine el tipo de manufactura que busca instalarse el estado, al incorporar producción de acero automotriz con menor huella de carbono a partir de 2027, bajo un esquema que combina reducción directa de hierro y hornos eléctricos. El proyecto de la acerera que dirige Máximo Vedoya, con avance del 70% y una inversión superior a cuatro mil millones de dólares, apunta a una capacidad de 2.6 millones de toneladas anuales, integrando componentes energéticos y tecnológicos que elevan el estándar operativo de la región. La construcción ha requerido maniobras fuera de lo habitual, como el uso de la grúa LR-13000, equipo de escala limitada a nivel global, utilizado para montar estructuras críticas de gran peso y altura dentro de la planta. El traslado de componentes desde el extranjero y su instalación reflejan la complejidad logística detrás del proyecto, que involucra miles de trabajadores y procesos altamente especializados. El siguiente paso será trasladar esa capacidad instalada a operación continua. Y ahí se medirá el alcance real del proyecto.

CON EL MUNDIAL a días de iniciar, la Federación Mexicana de Futbol y los clubes de Liga MX, que preside Mikel Arriola, y el Gobierno de México decidieron echar andar una estrategia que mira más allá del torneo y se mete de lleno en la formación de jugadores. El esquema arranca en el futbol escolar, pasa por detección de talento y termina en academias profesionales, intentando ordenar un proceso que hoy depende demasiado de cada club. El plan incluye expandir la Copa Escolar a más de un millón de estudiantes y miles de escuelas, con entrenadores certificados y cobertura nacional. La participación del gobierno le da escala, pero también eleva la exigencia sobre los resultados. Los equipos dejarían de operar solo como competidores para asumir un rol más estructurado en el desarrollo. La intención es ampliar la base de talento disponible y trazar una ruta más clara hacia el alto rendimiento.
BANKAOOL ESTÁ POR concretar su entrada al sistema financiero brasileño mediante la adquisición de Banco Pleno, una operación que le permitiría instalarse de forma inmediata en el mercado fintech más grande de América Latina, esto como parte de su estrategia de expansión regional, que busca escalar mediante activos ya regulados y en operación. Brasil ofrece volumen, digitalización y competencia intensa, con un ecosistema impulsado por plataformas como Pix que redefinieron la velocidad y costo de las transacciones. La decisión evita el proceso de obtener una licencia bancaria desde inicio y acelera tiempos de entrada en un entorno donde la velocidad es determinante. Al mismo tiempo, coloca a Bankaool frente a jugadores consolidados que ya operan con base tecnológica y fuerte presencia de usuarios. Los indicadores financieros del banco respaldan la expansión, pero no garantizan adaptación a un entorno más exigente.
