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DONALD TRUMP REGRESÓ a la presidencia con la promesa de una “nueva era dorada” para la economía estadounidense. Sin embargo, los datos recientes pintan un panorama menos brillante.
A más de seis meses de iniciado su segundo mandato, los indicadores económicos muestran señales de desaceleración que contrastan con el optimismo oficial.
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense cayó a una tasa anual de apenas 1.3% en el primer semestre del año, comparado con 2.8% registrado el año anterior.
La inflación también ha repuntado: los precios aumentaron 2.6% en el último año, con incrementos notables en productos importados como electrodomésticos, muebles y juguetes.
En el mercado laboral, la situación es igualmente preocupante: desde abril se han perdido 37 mil empleos en el sector manufacturero, contradiciendo las promesas de reactivación industrial.
La contratación neta cayó drásticamente: 73 mil empleos en julio, 14 mil en junio y 19 mil en mayo, muy por debajo del promedio mensual de 168 plazas laborales del año anterior.
Estas cifras no solo afectan a Estados Unidos: México, como principal socio comercial, está expuesto a los efectos colaterales de esta política económica.
Los nuevos aranceles impuestos por Trump encarecen productos clave en las cadenas de suministro binacionales, afectando la competitividad de sectores como el automotriz, electrónico y agroindustrial.
Además, la incertidumbre generada por los cambios en la política fiscal y comercial estadounidense puede frenar inversiones extranjeras en México, especialmente aquellas orientadas a aprovechar el acceso preferencial al mercado estadounidense.
Si la “era dorada” se convierte en una etapa de turbulencia, México deberá prepararse para amortiguar el golpe.
La historia juzgará si esta “era dorada” fue una transformación estructural o una ilusión pasajera.
Lo cierto es que, para México, el brillo de esa promesa ya comienza a proyectar sombras.

Y JUSTO HABLANDO de las políticas del magnate neoryorkino, la política comercial estadounidense ha generado una paradoja para Ford: su compromiso con la manufactura local la ha convertido en una de las más afectadas por los aranceles. Mientras la automotriz que capitanea Jim Farley busca nivelar el terreno frente a competidores extranjeros, los acuerdos recientes parecen castigar a quienes más producen en casa.

LA INTERVENCIÓN DE CAME por insolvencia e irregularidades contables ha puesto en riesgo mil 755 millones de pesos de recursos públicos. Nacional Financiera intenta proteger 583.3 millones mediante aseguramiento judicial, mientras que el FEFA, fideicomiso de Banxico, reclama a la Sofipo dirigida por Pablo Varela mil 172 millones en tribunales. La autoridad debe reforzar la vigilancia de los esquemas de financiamiento y la supervisión en entidades que atienden a microemprendedores.

GENTERA ANUNCIÓ LA obtención de dos líneas de crédito destinadas a respaldar sus operaciones corporativas. Compartamos Banco, su filial en México, que dirige Patricio Díez de Bonilla, accedió a 96 millones de dólares, mientras que su subsidiaria en Perú obtuvo 89 millones de dólares del Banco de la Nación. La empresa subrayó que estos recursos no representan un endeudamiento riesgoso, sino una herramienta estratégica para su crecimiento y compromiso con millones de clientes.
ESTALLÓ LA HUELGA de más de 3 mil trabajadores en plantas clave de la fabricante de aviones Boeing, lo que es un reflejo de la fractura entre la empresa y su fuerza laboral en un momento crítico. El rechazo a un acuerdo laboral de cuatro años pone en pausa la producción de sistemas de defensa, mientras los empleados exigen condiciones que garanticen seguridad y reconocimiento.
