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ABRIL DEJÓ UN dato que, a vista del segundo piso de la 4T, podría interpretarse como positivo: las remesas a México crecieron 3.7% anual, rozando los 5 mil millones de dólares. Sin embargo, detrás de las cifras hay señales que nos obligan a cuestionar la narrativa que durante años ha colocado a estos flujos como una fuente inagotable de estabilidad, y que en el sexenio Andrés Manuel López Obrador, hasta se daban como éxito del gobierno,
El primer contraste es que, en pesos, las remesas cayeron 10% anual. La fortaleza cambiaria, celebrada como signo de disciplina macroeconómica, tiene un efecto menos visible pero más tangible: reduce el ingreso real de millones de hogares. Más dólares no necesariamente significan más bienestar cuando el tipo de cambio juega en contra.
Más allá del dato mensual que reporta el Banco de México, que encabeza Victoria Rodríguez, el comportamiento de las remesas empieza a mostrar fisuras que no encajan del todo con la narrativa oficial.
Mientras desde la Secretaría de Hacienda se insiste en la solidez del peso como símbolo de estabilidad, esa misma apreciación erosiona el poder adquisitivo de quienes dependen de estos recursos. El contraste es incómodo: una macroeconomía que presume fortaleza y familias que reciben menos en términos efectivos.
A este fenómeno se suma otro cambio silencioso: el número de operaciones disminuyó 1.7%, mientras el monto promedio por envío aumentó. Menos transacciones sugieren una base más estrecha de remitentes, o mayores obstáculos para operar en los canales tradicionales. El incremento en el ticket promedio compensa el dato, pero no corrige la tendencia de fondo.
Más inquietante resulta que, pese a un entorno laboral relativamente favorable en Estados Unidos, las remesas retrocedieron 3.5% mensual en términos desestacionalizados. Si el empleo mejora, la lógica indicaría mayor capacidad de envío. Pero la realidad se está moviendo en otra dirección.
A la par, el componente migratorio introduce una tensión que rara vez se discute con profundidad. Desde la red consular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, a través de un acéfalo Instituto de los Mexicanos en el Exterior, que dirigía Tatiana Clouthier, se promueve la inclusión financiera de los connacionales. Sin embargo, nuevas disposiciones regulatorias en Estados Unidos apuntan hacia más controles y mayores barreras para quienes operan al margen de la formalidad.
El riesgo no es necesariamente una caída abrupta de las remesas, sino algo más difícil de detectar: su desplazamiento hacia canales menos visibles. En ese escenario, los recursos seguirían llegando, pero dejarían de reflejarse con precisión en las estadísticas. Y en economía, lo que no se mide pierde peso en la discusión pública.
Durante años, las remesas han sido vistas como un salvavidas indiscutible. Hoy siguen ahí, pero muestran desgaste. No porque vayan a desaparecer, sino porque las condiciones que las sostienen están cambiando. Ignorar esas señales sería confundir estabilidad con inercia.

LA INTERNATIONAL CHAMBER of Commerce, que dirige Sanjog Gupta, actualizó su reglamento de arbitraje con la meta de hacer más rápidos los procesos en disputas comerciales internacionales. A partir de junio, los nuevos casos se regirán por reglas que eliminan pasos considerados innecesarios, como los Términos de Referencia obligatorios. El cambio busca recortar tiempos en un sistema que enfrenta una carga creciente por el volumen de controversias globales. También incorpora la posibilidad de desechar, desde etapas tempranas, reclamaciones sin sustento para evitar procedimientos prolongados. La digitalización entra de lleno con notificaciones y laudos electrónicos. El ajuste amplía además el alcance de los procesos expeditos para casos de menor cuantía. El arbitraje gana peso en un entorno de comercio y relaciones transfronterizas más intensas. Para países como México, la modificación impacta directamente en la certeza jurídica de inversiones y contratos.

SPORT CITY TRAZÓ una ruta de inversión que apunta a actualizar su modelo en un mercado fitness cada vez más competido. Los hasta mil 500 millones de pesos anunciados se repartirán entre renovación de clubes, apertura de nuevas sedes y desarrollo tecnológico. La cadena de gimnasios manejada por Luis Miguel Rodríguez no solo invertirá en infraestructura, también incluye una apuesta por personalizar la experiencia del usuario mediante plataformas digitales. La modernización empieza en puntos específicos de la Ciudad de México, con remodelaciones ya definidas. El plan incorpora tendencias recientes en entrenamiento, desde formatos híbridos hasta enfoques en bienestar y longevidad, así mismo hay una apuesta por la formación interna, con el fortalecimiento de su universidad corporativa. La expansión proyectada añade nuevas ubicaciones a su red actual.

LA UNIDAD DE Inteligencia Financiera y la Agencia Nacional de Aduanas, que encabezan Omar Reyes Colmenares y Alonso Romero, respectivamente; firmaron un acuerdo para cruzar información y cerrar espacios a operaciones ilegales en comercio exterior. El convenio busca conectar datos financieros con movimientos aduaneros para detectar esquemas de lavado de dinero o contrabando. La lógica es operativa: compartir inteligencia en tiempo real para anticipar riesgos, no solo reaccionar a ellos. Cada dependencia aportará insumos distintos, desde reportes bancarios hasta registros de mercancías y flujo de efectivo, el esquema también incluye capacitación y grupos de trabajo para afinar la coordinación. La protección de datos se mantiene como parte del diseño del intercambio. Este tipo de colaboración apunta a un problema recurrente en la frontera entre legalidad y actividad económica. Lo que se mide es si el cruce de información logra traducirse en detección efectiva y no solo en vigilancia adicional.

EL INSTITUTO MEXICANO de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) advirtió que la economía mexicana sigue sin mostrar señales claras de recuperación, con indicadores que reflejan debilidad tanto en industria como en servicios. El diagnóstico del instituto presidido por Gabriela Gutiérrez confirma un ritmo que se mantiene contenido. Los datos adelantados de mayo apuntan a una actividad que no logra tomar tracción, incluso en sectores que suelen reaccionar primero. La lectura del organismo se basa en señales consistentes, no en un solo indicador aislado. El comportamiento conjunto sugiere que el problema es generalizado y no sectorial. La falta de dinamismo se instala como tendencia más que como episodio. El entorno sigue condicionado por factores internos y externos que limitan la recuperación.
