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A DIEZ AÑOS de distancia, México parece que ya puede presumir una mayor penetración de internet, que pasó de 57% en 2015 a 86% en 2025. En números absolutos, casi 105 millones de personas de seis años o más están conectadas, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (Endutih) del Inegi.
Esto representa una expansión de 29 puntos porcentuales en una década, un crecimiento que redefine la forma en la que se consume información, se trabaja y se mueve el dinero.
Pero el dato agregado del instituto que encabeza Graciela Marquez Colín oculta las diferencias que siguen marcando el paso del país. En las zonas urbanas, nueve de cada diez personas están en línea; en las rurales, apenas tres de cada cuatro. La brecha, si bien se ha reducido, pasando de 32 puntos en 2017 a 14 en 2025, continúa siendo un reflejo fiel de la desigualdad estructural.
Ahí es donde el discurso de avance enfrenta su primera prueba. Sí, el crecimiento en áreas rurales es más acelerado, de 6.7 puntos frente a 2 en zonas urbanas entre 2024 y 2025, pero partir desde abajo siempre implica una carrera más larga. Y en conectividad, tiempo es desarrollo.
El mapa estatal tampoco engaña. Nuevo León, Baja California, Quintana Roo y la Ciudad de México superan el 92% de penetración. En contraste, Chiapas apenas rebasa el 71% y Oaxaca se queda en 78.6%. No es sólo se trata de infraestructura, también es de ingreso, educación y acceso a servicios.
Donde el cambio es más evidente es en el dispositivo. El smartphone se consolidó como la puerta de entrada, pues 97% de los usuarios navega desde ahí. La televisión inteligente ya desplazó a la computadora al tercer sitio. Este dato confirma que la conectividad se volvió doméstica, cotidiana y permanente.
El problema viene después del acceso. La economía digital expone una segunda brecha, más delicada. Pagar en línea, comprar o usar servicios financieros digitales presenta diferencias de hasta 22 puntos entre zonas urbanas y rurales. Es decir, estar conectado no garantiza estar integrado.
Y eso es clave para entender lo que sigue. México ya resolvió, en buena medida, el “estar en línea”. El reto ahora es “para qué” y “cómo”. Porque mientras en las ciudades el internet impulsa consumo, banca y comercio electrónico, en muchas comunidades sigue siendo una herramienta limitada a comunicación y entretenimiento.
La conectividad dejó de ser el objetivo y se convirtió en el punto de partida. Lo que viene es cerrar la brecha en habilidades digitales, inclusión financiera y acceso a servicios. De otra forma, el país corre el riesgo de construir una red amplia, pero con beneficios desiguales.
Ese es el verdadero corte de caja. Y ahí es donde se definirá si el crecimiento de estos diez años fue suficiente o apenas el comienzo.

LA SEGUNDA RONDA de negociaciones del T-MEC en Washington se desarrolla en un entorno de mayor tensión comercial. En el proceso participan los representantes comerciales de México y Estados Unidos, mientras el de Canadá, Dominic LeBlanc, ha tenido una presencia limitada. México y Canadá han planteado extender el acuerdo, aunque Washington mantiene reservas. Las conversaciones se centran en reglas de origen para sectores estratégicos como el automotriz. A pesar de la incertidumbre, las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos mantienen dinamismo. México impulsa una mayor integración regional frente a la postura estadounidense. Temas como energía y agricultura serán determinantes en el futuro del acuerdo.

LA ORDEN EJECUTIVA del presidente Donald Trump para reforzar la aplicación de la ley aduanera plantea cambios importantes para el comercio con México. La medida otorga mayores facultades a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (U.S. Customs and Border Protection), que encabeza Rodney S. Scott, para supervisar cadenas de suministro y sancionar incumplimientos. También eleva las exigencias regulatorias para empresas que importan y exportan. De acuerdo con Javier Amieva, coorganizador del Port-Laredo Global Trade Summit 2026, estas disposiciones incrementan las obligaciones para compañías e intermediarios. Sectores como el de agentes aduanales podrían verse especialmente afectados ya que se les exigirá mayor verificación de clientes, mercancías y origen de productos. La política contempla auditorías más frecuentes y controles más estrictos. Estas acciones podrían modificar de forma significativa la dinámica del comercio transfronterizo.

BANCO MULTIVA DESTINÓ tres mil 480 millones de pesos para financiar proyectos de infraestructura en Jalisco. Los recursos se canalizaron a obras carreteras clave en la entidad. Entre ellas destaca la ampliación de la carretera a Chapala. También se incluyen trabajos en el antiguo Camino Real a Colima y otros tramos viales. La institución diseñó un esquema de financiamiento multianual para estos proyectos. La estrategia busca impulsar el desarrollo y la conectividad en el estado. La institución dirigida por Tamara Caballero sabe que la banca tiene un papel clave en detonar infraestructura, por lo que estas inversiones reflejan la apuesta por fortalecer el crecimiento económico regional.
EL SECTOR ASEGURADOR en México incorporará a un nuevo participante en el ramo de vida. La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas autorizó a Aseguradora Consolidación Patrimonial para operar en el país. La nueva entidad cuenta con Adolfo Díaz López y Norberto Vázquez como representantes legales. La aprobación se dio tras validar los estatutos sociales de la compañía. Con ello, podrá ofrecer servicios dentro del mercado asegurador nacional. Sin embargo, su inicio de operaciones aún está sujeto a requisitos regulatorios. La empresa deberá obtener un dictamen en un plazo de 180 días. Esta incorporación refleja el dinamismo y crecimiento del sector en México.
