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EL MUNDIAL DE Futbol 2026 no solo será un espectáculo deportivo, se espera que ante todo, sea un fenómeno digital profundamente social. Así lo confirma el más reciente estudio de la Asociación de Internet MX, que muestra la transformación en la forma en que los mexicanos consumen el torneo, ahora ya no se trata solamente de ver partidos, sino de vivirlos en múltiples pantallas, en tiempo real y en conversación constante.
Los datos son contundentes. El 58% de los internautas en México declara tener interés en el Mundial —28% “mucho” y 30% “algo”—, con un pico de 61% en la Generación X. Sin embargo, el entusiasmo no es uniforme, donde se ve que el desinterés crece es entre los más jóvenes, alcanzando 21% en la Generación Z.
Este contraste anticipa un reto estructural para el ecosistema futbolístico: conectar con audiencias que ya no están ancladas a los formatos tradicionales.
La televisión abierta sigue siendo el canal dominante, con 50% de preferencia, pero el dato relevante está en lo que ocurre alrededor: 43% acudirá a redes sociales y 36% a plataformas de streaming, que ya superan a la televisión de paga (32%).
El Mundial, entonces, se fragmenta en un ecosistema híbrido donde cada pantalla cumple una función distinta.
De acuerdo con el organismo que preside Lina Elizabeth Rodríguez dispositivo principal sigue siendo la televisión o Smart TV, con 65%, pero el smartphone ya captura 28% del consumo. Y más importante aún: el 64% utiliza internet para complementar lo que ve en televisión. Esto redefine la experiencia del partido como una narrativa paralela alimentada por datos, memes, reacciones y conversaciones en tiempo real.
En este contexto, la multipantalla deja de ser accesorio para convertirse en hábito. Uno de cada cuatro usuarios interactúa constantemente con un segundo dispositivo, mientras que 55% lo hace de manera ocasional.
Las redes sociales dominan estas interacciones (55%), seguidas por chats en vivo (47%). El futbol se desplaza así hacia un entorno donde mirar es solo el punto de partida; lo relevante es participar.
También cambia la forma de consumir contenido. El 55% prefiere resúmenes frente a los partidos completos, y 45% abiertamente opta por este formato corto. La atención se ha comprimido y el contenido debe adaptarse a ese ritmo: inmediato, visual y compartible.
El impacto es muy importante, pues durante los partidos, 27% de los usuarios realiza compras, principalmente de alimentos y bebidas, mientras que 53% planea adquirir productos relacionados con la experiencia mundialista. Aun así, la interacción directa con marcas sigue siendo limitada: solo 35% participaría en promociones y 32% interactuaría en redes.
El Mundial 2026 será menos un evento para observar y más una experiencia para habitar digitalmente. Las marcas, los medios y hasta las federaciones deberán entender que ya no compiten por minutos de transmisión, sino por segundos de atención en un entorno saturado.
Porque en 2026, el futbol no solo se juega en la cancha: se juega, sobre todo, en la pantalla compartida de millones.

LA COMISIÓN NACIONAL de Energía, que dirige Juan Carlos Solís, otorgó al Tren Maya un permiso por 15 años para transportar diésel mediante auto-tanques, incorporando a la empresa a una actividad regulada dentro del mercado de hidrocarburos. El alcance del permiso posibilita a la operación ferroviaria asegurar el suministro de un insumo crítico sin depender exclusivamente de terceros. La autorización incluye un marco estricto de obligaciones, desde monitoreo por GPS hasta reportes detallados de volúmenes, precios e ingresos. Más que un trámite administrativo, el permiso coloca al Tren Maya en una lógica operativa más compleja, donde combina transporte, consumo y control de combustibles. La infraestructura acreditada en el sureste apunta a una red que acompaña la expansión del proyecto.

MÉXICO TIENE CAPACIDADES para desarrollar investigación clínica y farmacéutica, pero enfrenta un rezago en traducir ese potencial en resultados concretos, esa es la visión de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), que preside Jorge Luis Caridad. La combinación de talento, infraestructura y ubicación no ha sido suficiente para detonar una industria a escala, así mismo, la investigación clínica deja de ser un ámbito especializado para convertirse en factor de competitividad y acceso a innovación médica. Sin embargo, el avance depende de una articulación efectiva entre gobierno, industria y academia, un punto donde persisten fricciones, hay avances regulatorios, pero su impacto aún es limitado en términos de implementación.

AEROMÉXICO PLANEA RETOMAR la ruta entre Ciudad de México y Caracas tras una década de suspensión, algo que responde más a una ventana de oportunidad que a una normalización plena del entorno venezolano, aunque la reapertura depende aún de autorizaciones. La decisión se inserta en una estrategia de expansión en Sudamérica, donde la aerolínea dirigida por Andrés Conesa busca consolidar presencia en mercados ya operados. Se usarán Boeing 737 MAX con lo que se apunta a eficiencia operativa en rutas de demanda moderada, la ruta busca capturar un flujo específico de viajeros que no ha desaparecido, sino que se ha canalizado por otras escalas. Caracas reaparece así como destino viable, aunque bajo condiciones distintas a las de hace una década.
LA ACTIVIDAD ECONÓMICA de México creció apenas 0.3% anual en abril, de acuerdo con estimaciones oportunas del Inegi, una cifra que confirma un avance moderado en un entorno que ya venía debilitándose. El impulso provino principalmente de servicios y turismo, mientras las actividades secundarias y primarias mostraron comportamientos más irregulares. El dato mensual refleja un crecimiento similar, lo que sugiere una inercia sin cambios relevantes en el corto plazo. La lectura de fondo se complica al contrastarlo con la caída del PIB en el primer trimestre, que evidenció una contracción reciente. El propio Inegi, a través del Indicador Oportuno de la Actividad Económica, anticipa tendencias, pero aquí adelanta un ritmo sin capacidad de aceleración. La aparente estabilidad convive con un deterioro más amplio en sectores clave como comercio e industria
