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La Línea 5 del Mexibús Lechería – El Rosario es el proyecto que apunta directamente a resolver los traslados largos y fragmentados entre municipios del Estado de México y la capital.
Grupo HYCSA inició la construcción de este corredor bajo un esquema de infraestructura de transporte masivo, que busca ordenar flujos, reducir tiempos y ofrecer una alternativa que no dependa únicamente del automóvil o de rutas dispersas.
La obra entra en una zona donde la demanda de transporte está subatendida en términos de capacidad y conexión.
Un corredor de 29 kilómetros con enfoque metropolitano
La Línea 5 del Mexibús Lechería-El Rosario contempla un trazo de 29 kilómetros. A lo largo de ese recorrido se instalarán 29 estaciones intermedias, además de dos terminales en puntos clave: Lechería y el CETRAM El Rosario.
El corredor conecta zonas con alta densidad poblacional en municipios como Tultitlán, Cuautitlán Izcalli y Tlalnepantla. Del otro lado, permite el acceso hacia la alcaldía Azcapotzalco y otros puntos de la Ciudad de México.
El flujo estimado supera los 100 mil pasajeros diarios. Esa cifra coloca a la línea dentro de los corredores con mayor presión de movilidad.
Conexión con otros sistemas de transporte
Uno de los puntos más relevantes de la Línea 5 del Mexibús es su capacidad de integrarse con otras redes.
El CETRAM El Rosario funciona como nodo de enlace con el Metro, mientras que Lechería conecta con el Tren Suburbano. A partir de ahí, se abren trayectos hacia Cuautitlán y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
Este tipo de conexión no es accesorio. Permite construir recorridos continuos sin depender de múltiples transbordos desarticulados.
En términos operativos, la línea funciona como pieza intermedia dentro de un sistema más amplio.
Inversión, tiempos y modelo de obra
El proyecto se desarrolla mediante un contrato multianual de obra pública mixta por mil 640 millones de pesos. El plazo de ejecución es de 764 días naturales.
El trazo incluye vialidades con alta carga vehicular, como José López Portillo y Gustavo Baz. Son corredores donde el transporte público ya existe, pero con esquemas que no necesariamente responden a la demanda actual.
El modelo elegido es Bus Rapid Transit (BRT). Este sistema prioriza carriles confinados, estaciones definidas y operación regulada. El objetivo es mantener una frecuencia constante y evitar la variabilidad que caracteriza a otros formatos de transporte.
Una intervención sobre rutas ya saturadas
El paso de la Línea 5 del Mexibús Lechería – El Rosario por avenidas como Gustavo Baz o López Portillo implica intervenir zonas con saturación estructural.
No es una expansión hacia nuevas áreas, sino una reorganización sobre trayectos donde ya se mueven miles de personas todos los días.
Esto implica dos efectos. Por un lado, mejora la capacidad del transporte existente. Por otro, introduce cambios en la dinámica vial que deberán ajustarse durante la construcción y la operación.
El impacto no será inmediato. Se dará conforme avance la obra y se estabilice el sistema.
La movilidad como eje de planeación urbana
El desarrollo de la Línea 5 del Mexibús Lechería-El Rosario se inscribe en una discusión más amplia: cómo ordenar el crecimiento urbano sin que el traslado diario se vuelva más costoso en tiempo.
Los corredores BRT han sido utilizados en distintas ciudades para responder a ese desafío. Su ventaja radica en la relación entre inversión y capacidad de transporte.
No sustituyen otros sistemas, pero pueden absorber rutas de alta demanda con mayor previsibilidad operativa.
Grupo HYCSA y su participación en el proyecto
Para Grupo HYCSA, el inicio de esta obra se integra a una trayectoria de 29 años en infraestructura. La empresa ha desarrollado proyectos en sectores vial, energético y de transporte, tanto en México como en América Latina.
La Línea 5 del Mexibús se incorpora a su portafolio como un proyecto de escala metropolitana. En términos de ejecución, representa una intervención en un entorno urbano activo, no en un territorio abierto.
Esto implica coordinación con autoridades, ajustes continuos y una operación que debe convivir con el flujo diario de la zona.
Transporte público y sostenibilidad
El transporte masivo aparece en el proyecto como una herramienta para optimizar el uso del espacio urbano.
En lugar de aumentar la capacidad vehicular individual, el modelo busca concentrar traslados en unidades de mayor escala. Este principio es común en sistemas BRT y responde a criterios de eficiencia.
En el caso del Mexibús Lechería -El Rosario, la expectativa es ampliar opciones de traslado sin depender de infraestructura más costosa como sistemas ferroviarios.
Qué cambia para los usuarios
Para quienes se desplazan entre el Estado de México y la Ciudad de México, el cambio no estará en la existencia de una nueva ruta, sino en cómo se organiza el trayecto.
Menos variación en tiempos de espera, estaciones definidas y conexión con otras redes son los elementos que buscan modificar la experiencia diaria.
El efecto completo dependerá de la operación una vez que la línea esté en funcionamiento.
