Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 19 segundos
La Copa de futbol será uno de los mayores motores económicos de 2026, pero para especialistas como el Doctor Julio César Ponce Rodríguez, el torneo también podría generar un costo sanitario que pocas veces se incorpora a la conversación pública.
Mientras restaurantes, bares y la industria cervecera esperan ventas récord, hospitales y servicios de emergencia se preparan para atender las consecuencias del consumo excesivo de alcohol.
La Copa del Mundo reunirá a millones de aficionados en México, Estados Unidos y Canadá, impulsando el turismo, el comercio y el entretenimiento.
Sin embargo, la celebración también suele traducirse en un incremento de accidentes, intoxicaciones y enfermedades relacionadas con el alcohol.
Julio César Ponce Gutiérrez advierte sobre el costo oculto del Mundial
Desde la perspectiva de la salud pública, el mayor desafío no está en el aumento de las ventas de cerveza, sino en el impacto que ese consumo puede generar sobre los servicios médicos.
Julio César Ponce Rodríguez explica que enfermedades como la cirrosis hepática, el cáncer de hígado y diversos padecimientos cardiovasculares representan una carga económica de miles de millones de pesos cada año para el sistema nacional de salud.
A ello se suman los ingresos hospitalarios por accidentes viales, lesiones traumáticas y otras emergencias vinculadas con el consumo episódico excesivo de alcohol, una conducta que suele incrementarse durante los grandes eventos deportivos.
En otras palabras, mientras algunos sectores obtienen beneficios económicos, las instituciones de salud absorben buena parte de los costos derivados de esa celebración.
El legado del Mundial también puede medirse en prevención
Lejos de plantear un escenario negativo, los especialistas consideran que el Mundial 2026 representa una oportunidad para fortalecer la cultura de la prevención.
Campañas de consumo responsable, programas de conductor designado, operativos de alcoholimetría, transporte seguro y estrategias de educación para la salud pueden reducir significativamente los riesgos asociados con el alcohol.
El verdadero legado del torneo no debería limitarse a los ingresos por turismo o a la infraestructura deportiva.
También puede reflejarse en la capacidad de proteger la salud de millones de aficionados.
Como señala el catedrático Julio César Ponce Rodríguez, el campeonato más importante no solo se disputará dentro de los estadios: también se jugará en hospitales, servicios de urgencias y centros de salud, donde prevenir una tragedia puede valer mucho más que cualquier victoria en la cancha.
