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La suplantación y el robo de identidad se han convertido en uno de los mayores riesgos para el sistema financiero mexicano. Según la CONDUSEF, las estafas más comunes incluyen la falsificación de documentos para contratar productos o servicios, afectando tanto a instituciones como a usuarios.
Con el auge de los servicios digitales, los reguladores han respondido con medidas más estrictas. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ha establecido la validación biométrica como requisito obligatorio, utilizando huellas digitales y reconocimiento facial, cotejados con registros oficiales como los del INE, para fortalecer los procesos de identificación.
Pérdidas millonarias por fraudes financieros
Tan solo en 2024, los fraudes financieros en México generaron pérdidas de hasta 14 mil 500 millones de pesos, y se estima que en 2025 la cifra aumente a 17 mil 400 millones. De estos incidentes, el 40% está directamente relacionado con la suplantación de identidad y el robo de datos bancarios.
Este tipo de fraude no solo afecta a los usuarios, sino que también representa un riesgo sistémico para las instituciones financieras, que deben invertir cada vez más en tecnología de prevención y gestión de riesgos.
Tecnología como escudo contra el fraude
“Así como ha avanzado la tecnología para ofrecer créditos digitales en minutos, los delincuentes también han evolucionado, creando identidades sintéticas y falsas”, señala Santiago Etchegoyen, cofundador y CTO de uFlow, empresa especializada en tecnología para el mercado del crédito.
La solución, según Etchegoyen, está en la automatización certificada con altos estándares de seguridad, que permite cruzar información, generar alertas sobre documentos sospechosos y detener procesos fraudulentos de forma inmediata.
Inteligencia automatizada y normas internacionales
De acuerdo con datos de TransUnion, el 6.5% de los procesos de apertura digital muestran señales de fraude, lo que representa uno de los mayores desafíos del sector financiero.
“La combinación de inteligencia automatizada, integración de datos y seguridad certificada por normas como la ISO/IEC 27001 marca una nueva era en la gestión del riesgo crediticio”, agrega Etchegoyen. Para las instituciones que buscan mantenerse a la vanguardia, esta tecnología no solo reduce pérdidas, sino que protege a los clientes y fortalece la confianza en el sistema.
Beneficios para usuarios legítimos
Además de prevenir fraudes, estas herramientas permiten disminuir los falsos positivos, lo que se traduce en una mayor aprobación de usuarios legítimos. Esto beneficia directamente a quienes buscan acceder a productos financieros de forma segura, rápida y confiable.
La implementación de estas tecnologías representa un paso estratégico para las instituciones financieras, que deben equilibrar la seguridad con la experiencia del usuario en un entorno cada vez más digital.
