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EN MEDIO DE la discusión sobre recaudación fiscal, salud pública y crimen organizado, hay un fenómeno que sigue creciendo en América Latina y particularmente en México: el mercado ilegal de cigarros. Lo preocupante es que ya no se trata únicamente de cajetillas que cruzan fronteras sin pagar impuestos. Hoy hablamos de redes criminales sofisticadas que utilizan las mismas rutas, estructuras financieras y cadenas logísticas que emplean otros negocios ilícitos.
Las cifras encienden las alertas. De acuerdo con datos citados durante el foro regional Technovation, organizado por Philip Morris International (PMI) y celebrado en Argentina, uno de cada tres cigarros consumidos en América Latina proviene del comercio ilícito. La pérdida estimada para los gobiernos supera los 8 mil 500 millones de dólares al año, recursos que podrían destinarse a infraestructura, hospitales, educación o seguridad.
México no es ajeno a esta realidad. El llamado “huachicol fiscal” ya mostró cómo organizaciones criminales pueden aprovechar vacíos regulatorios para construir negocios multimillonarios. En el caso del tabaco ocurre algo similar. Hay marcas que llegan al mercado con precios imposibles de igualar para los fabricantes formales. Detrás de esos precios, en muchos casos, existen esquemas de evasión fiscal, contrabando o simplemente productos de origen incierto.
El problema va más allá de las arcas públicas. Cuando el consumidor encuentra un cigarro significativamente más barato, el efecto de las políticas fiscales para desalentar el consumo pierde efectividad. Además, nadie puede garantizar qué contienen realmente esos productos ni bajo qué estándares fueron fabricados. Esa es una preocupación creciente tanto para autoridades sanitarias como para la industria formal. En este contexto resulta interesante observar la transformación que está impulsando PMI, que encabeza Jacek Olczak. La compañía, históricamente asociada a marcas de cigarrillos tradicionales, lleva varios años apostando por un objetivo que habría parecido impensable hace una década: convertirse en una empresa libre de humo.
La estrategia no se basa solamente en discurso corporativo. Hoy cerca del 42% de los ingresos globales de la compañía ya provienen de productos libres de humo y más de 40 millones de consumidores utilizan estas alternativas en distintos mercados. Detrás de la apuesta existe una lógica empresarial evidente. El negocio tradicional del cigarro enfrenta crecientes restricciones regulatorias, mayor presión fiscal y un cambio generacional en los hábitos de consumo. Philip Morris entendió antes que muchos que el futuro de la industria dependerá de ofrecer alternativas tecnológicas que reduzcan los riesgos asociados a la combustión.
México apenas empieza ese recorrido. Por el país debe aprovechar la transición para construir una regulación moderna que incentive la innovación, reduzca el mercado ilegal y preserve la recaudación fiscal.
Porque mientras la discusión se centra en prohibir o restringir, el crimen organizado sigue ampliando su participación en un mercado multimillonario. Y como suele ocurrir, cuando el Estado deja espacios vacíos, alguien termina ocupándolos. La diferencia es que, en este caso, el costo lo pagan los contribuyentes, los consumidores y la salud pública.
EL GOBIERNO DE Claudia Sheinbaum salió a contener las versiones sobre una eventual crisis en el Aeropuerto Internacional de Tulum. La cancelación de rutas por parte de Aeroméxico encendió las alertas, pero desde Palacio Nacional se insistió en que la decisión respondió a criterios de rentabilidad y estrategia comercial, no a problemas de seguridad. Ricardo Flores, director de Grupo Mundo Maya, asegura que la terminal mantiene su atractivo para las aerolíneas y anunció el regreso de Air Canada, Air Transat y WestJet hacia finales de octubre. El mensaje busca disipar dudas sobre uno de los proyectos aeroportuarios más emblemáticos del actual gobierno. Sin embargo, se busca consolidar una demanda suficiente que garantice operaciones sostenidas durante todo el año. No todas las rutas anunciadas tendrán carácter permanente, un detalle que refleja los desafíos propios de un destino que aún busca estabilizar su conectividad aérea. La prueba para Tulum no será atraer vuelos, sino lograr que permanezcan.

LA RELACIÓN ENTRE México y Catalunya encontró ayer un nuevo escaparate en el foro organizado por BBVA en Barcelona. Ahí, Carlos Torres Vila presidente del banco destacó que ambas economías comparten una fuerte vocación empresarial, capacidad industrial y una creciente proyección internacional. Durante el evento, Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Catalunya, fue más allá y habló de una relación sustentada en la fraternidad, un activo que considera clave para profundizar los vínculos económicos. El mensaje llega en un momento en que la inteligencia artificial y la transición energética están redefiniendo los flujos de inversión global. Desde BBVA México, Eduardo Osuna habló de la institucionalización de las empresas familiares, que siguen siendo el motor de buena parte de la actividad económica, aunque muchas aún operan sin consejos de administración formales. En el fondo, la apuesta es construir empresas capaces de trascender generaciones y competir en mercados cada vez más exigentes.

EL EMBAJADOR ESTADOUNIDENSE Ronald Johnson realizará una visita a Palacio Nacional para reunirse con la presidenta, misma que ocurre en un momento particularmente sensible para la relación bilateral. Aunque las diferencias con Claudia Sheinbaum en materia de seguridad han marcado la conversación de las últimas semanas, ambos gobiernos parecen apostar por mantener abiertos los canales de diálogo económico. El diplomático acompañará a empresarios mexicanos con inversiones en Estados Unidos y a compañías estadounidenses con presencia en México, en un encuentro organizado con representantes de la American Chamber. Se busca enviar el mensaje que ayude a preservar la confianza de los inversionistas en una de las relaciones comerciales más relevantes del mundo.

KAVAK LLEGÓ A los diez años y lo hace convertida en mucho más que una plataforma de compraventa de autos usados. La empresa que fundada Carlos García Ottati aprovechó las deficiencias de un mercado dominado por la informalidad para construir un ecosistema de financiamiento, logística y tecnología. Dando certeza en las transacciones abrió la puerta a resolver el acceso al crédito para vehículos seminuevos. Con modelos propios de financiamiento y herramientas apoyadas en inteligencia artificial, la firma fortaleció su operación a escala regional. A ello sumó Draiver, su plataforma logística, pieza clave para mover miles de unidades. Tan solo en 2025 concretó alrededor de 120 mil operaciones. Hoy, las soluciones desarrolladas para su propio crecimiento ya son utilizadas por más de 5 mil aliados en América, Europa y Medio Oriente.
