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La minera canadiense Sherritt anunció que suspenderá operaciones en Cuba a partir de la próxima semana, debido al bloqueo de combustible impuesto por Estados Unidos. Se trata de un nuevo golpe para un país que ya enfrenta una crisis económica severa y una escasez creciente de energía. La empresa confirmó que “prevé suspender operaciones” en la mina de níquel y cobalto de Moa, una de las inversiones industriales más importantes de la isla y una fuente clave de ingresos para el gobierno cubano.
Según la minera, las autoridades notificaron que no se cumplirán las entregas de combustible previstas, sin claridad sobre cuándo podría restablecerse el suministro, situación que obliga a detener la planta procesadora en los próximos días.
La presión estadounidense y el impacto tras la caída de Maduro
El escenario energético de Cuba se deterioró aún más tras la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que estableció aranceles comerciales a países que abastecieran de petróleo a la isla, medida que intensificó el asedio petrolero previo. La ya compleja situación escaló después de la captura y derrocamiento de Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero, lo que cortó la principal vía de importación de crudo desde Venezuela, su proveedor histórico.
La falta de combustible no solo afecta al sector industrial: el gobierno ha tenido que racionar el suministro en toda la isla, una medida que se suma a apagones, escasez de productos básicos, inflación creciente y un éxodo migratorio que continúa presionando al país.
El valor estratégico del níquel y el cobalto en el mercado global
La mina de Moa produce níquel y cobalto, dos minerales esenciales para la fabricación de baterías, aleaciones y tecnologías relacionadas con la transición energética. La paralización de sus operaciones llega en un momento en que la demanda global por estos metales sigue en aumento, situando a Cuba en un lugar particularmente vulnerable debido a su dependencia del combustible importado para mantener la producción.
Aunque la refinería de Sherritt en Alberta, Canadá, cuenta aún con inventarios suficientes de materia prima hasta mediados de abril, la empresa advirtió que deberá revisar sus previsiones de 2026 cuando exista mayor certeza respecto a la cadena de suministro en la isla.
Un síntoma más de una crisis estructural
El freno a las operaciones de Sherritt es otro capítulo dentro de una crisis que se ha profundizado durante los últimos seis años. Cuba enfrenta apagones prolongados, falta de divisas, caída del turismo y dificultades para adquirir insumos esenciales, según diversos reportes que han documentado el deterioro del sistema energético y productivo nacional.
La situación coloca a la industria minera —uno de los pilares de ingresos en divisas para el país— en una posición frágil, con riesgos crecientes para la continuidad operativa y para la estabilidad económica general.
Con Información de Agencias
