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A poco más de un año de la renovación de la gubernatura de Nuevo León, el empresario y senador con licencia Waldo Fernández aseguró que la próxima administración estatal enfrentará importantes desafíos financieros debido al crecimiento de la deuda pública y a diversos proyectos de infraestructura que aún permanecen inconclusos.
El también aspirante a coordinar los trabajos de la Defensa de la Transformación en la entidad sostuvo que el gobierno encabezado por Samuel García podría entregar en 2027 un estado con una elevada carga financiera, lo que limitaría la capacidad de maniobra de quienes asuman la siguiente administración.

De acuerdo con Fernández, la situación cobra relevancia al considerar que Nuevo León figura entre las entidades con mayores niveles de deuda pública del país. En ese contexto, recordó que reportes de agencias calificadoras han ubicado al estado entre los más endeudados a nivel nacional, con compromisos financieros que rondan los 80 mil millones de pesos.
Inversión privada, clave para el crecimiento
Frente a este escenario, Waldo Fernández destacó la necesidad de generar condiciones favorables para la llegada y permanencia de inversiones privadas, especialmente en sectores estratégicos como el automotriz, manufacturero y tecnológico.
Afirmó que la generación de empleo y el crecimiento económico dependen, en gran medida, de que el sector productivo encuentre certidumbre para invertir y expandir operaciones en la entidad.
Según el empresario, la relación entre gobierno e iniciativa privada debe orientarse a facilitar la actividad económica y fortalecer la competitividad del estado, particularmente en un momento en que Nuevo León busca mantener su liderazgo industrial y aprovechar oportunidades derivadas del fenómeno de relocalización de empresas.
Critica confrontación política
Fernández también atribuyó parte de los problemas que enfrenta la entidad a la confrontación política que, aseguró, ha prevalecido entre distintos actores públicos durante los últimos años.
A su juicio, los desacuerdos entre el Ejecutivo estatal y otras instancias de poder han dificultado la construcción de acuerdos necesarios para impulsar políticas públicas de largo plazo en áreas prioritarias para la población.
El aspirante morenista señaló que temas como la seguridad, la corrupción y la prestación de servicios públicos requieren una mayor coordinación institucional para ofrecer resultados efectivos a los ciudadanos.
Retos para la próxima administración
Entre los principales desafíos que identificó para el siguiente gobierno estatal se encuentran la crisis hídrica, el combate a la inseguridad, la contaminación ambiental y la conclusión de diversas obras de infraestructura.
Fernández sostuvo que estas problemáticas demandarán importantes recursos presupuestales y una estrategia integral que permita atender las necesidades de una de las economías más dinámicas del país.
Nuevo León se ha consolidado como uno de los principales polos industriales de México, por lo que la capacidad de resolver estos retos será determinante para mantener su atractivo como destino de inversión nacional y extranjera.
Potencial turístico desaprovechado
En materia turística, el empresario lamentó que espacios naturales emblemáticos como La Huasteca no hayan sido aprovechados en toda su capacidad para atraer visitantes y generar derrama económica.
Consideró que la cercanía de este parque natural con la zona metropolitana de Monterrey representa una ventaja competitiva frente a otros destinos internacionales de aventura y turismo de naturaleza.
A su juicio, una estrategia adecuada de promoción, conservación e infraestructura permitiría convertir a la zona en un motor adicional de desarrollo económico para la entidad.
Rumbo a 2027
Las declaraciones de Waldo Fernández ocurren en un contexto de creciente actividad política de cara a la sucesión gubernamental de 2027. Mientras los distintos grupos comienzan a posicionarse rumbo al próximo proceso electoral, el debate sobre las finanzas públicas, la seguridad, el agua y la infraestructura perfila algunos de los temas que marcarán la discusión sobre el futuro de Nuevo León.
Para los próximos meses, la evolución de estos indicadores será clave para evaluar el legado de la actual administración y el escenario que enfrentará quien tome las riendas del estado en el siguiente sexenio.
