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MIENTRAS EN WASHINGTON se cocina la inevitable revisión del T-MEC y los mercados intentan descifrar las señales que envía Donald Trump, en México algunos sectores han optado por una postura sensata: dejar de especular sobre lo que no pueden controlar y enfocarse en aquello que sí está bajo su influencia.
Es el caso de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), que preside Sergio Argüelles, cuya lectura del momento merece atención porque proviene de uno de los sectores que mejor conoce el pulso de la inversión productiva en el país.
La narrativa predominante suele centrarse en el riesgo de una ruptura comercial o en escenarios catastróficos para la integración regional. Sin embargo, quienes están al frente de la operación cotidiana de la manufactura, la logística y la infraestructura industrial observan otro problema: la incertidumbre prolongada.
Y es que la incertidumbre es un enemigo silencioso. No cancela proyectos de inmediato, pero los retrasa. No destruye inversiones, pero las encarece. No rompe cadenas de suministro, pero vuelve más cautelosas a las empresas al momento de decidir dónde instalar una planta, ampliar una operación o comprometer capital de largo plazo.
Para los parques industriales el impacto es directo. Los tiempos de cierre se alargan, las expansiones se revisan con mayor detalle y los inversionistas monitorean cualquier señal política antes de mover una sola pieza.
En AMPIP consideran que la lógica económica que sostiene a América del Norte permanece intacta. La integración regional no surgió por afinidades políticas pasajeras, sino por razones de competitividad.
México sigue siendo un componente estratégico de esa ecuación. Su ubicación geográfica, capacidad manufacturera, experiencia exportadora y red de tratados comerciales continúan representando ventajas difíciles de replicar para otras regiones.
Por eso el verdadero desafío no consiste en demostrar la utilidad del bloque comercial. Eso quedó resuelto hace años. El reto está en preservar su funcionalidad y mantener a México como una plataforma atractiva para la inversión, incluso en medio de un entorno político impredecible.
Ahí es donde AMPIP está concentrando sus esfuerzos.
La estrategia pasa por fortalecer la promoción industrial con mayor inteligencia sectorial. A través de los llamados Diálogos de Futuro Industrial, la asociación busca identificar los eslabones faltantes en las cadenas de suministro, coordinar esfuerzos con cámaras empresariales y detectar oportunidades concretas para ampliar la integración productiva nacional.
El nearshoring ya dejó de ser una promesa y ahora exige una segunda etapa: desarrollar proveedores locales, incrementar el valor agregado mexicano y construir ecosistemas industriales más robustos.
A ello se suma el respaldo al Plan México y a la expansión de infraestructura industrial. Porque los parques ya no son únicamente tierra urbanizada o naves disponibles. Se han convertido en plataformas estratégicas donde convergen manufactura avanzada, logística, empleo y exportaciones.
Y en tiempos donde la incertidumbre parece destinada a quedarse, ejecutar mejor puede ser mucho más valioso que cualquier discurso. La competitividad, al final, no se construye con declaraciones; se construye con resultados.

LA UNIÓN NACIONAL de Trabajadores Agrícolas (UNTA) advirtió que la revisión del T-MEC genera incertidumbre para los productores agropecuarios mexicanos. De acuerdo con Álvaro López Ríos, secretario general de la organización, el principal riesgo radica en las revisiones periódicas del acuerdo y en las presiones comerciales de Estados Unidos. La UNTA considera que la falta de certidumbre puede afectar la inversión y el financiamiento en el sector rural. También alertó sobre la creciente dependencia de importaciones de granos y alimentos. Según el organismo, los productores mexicanos enfrentan desventajas frente a sus competidores estadounidenses por diferencias en subsidios, costos y acceso a tecnología. Además, advirtió que los bajos precios y los elevados costos podrían reducir la superficie sembrada en estados clave del país.

LA CANADIENSE POLARIS Renewable Energy, que capitanea Marc Murnaghan, formalizó un acuerdo de inversión mixta con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para desarrollar tres proyectos solares en México con una inversión conjunta de 217 millones de dólares. La iniciativa contempla la construcción y operación de los parques Los Girasoles en Quintana Roo, Solar Energía Tres Hermanos en Tlaxcala y Don Humberto en Sinaloa. En conjunto, los proyectos sumarán 250 megawatts de capacidad solar y sistemas de almacenamiento con baterías, el contrato representa un paso clave para convertir estos desarrollos en activos operativos de largo plazo. Las centrales comenzarán operaciones entre abril y diciembre de 2028. La firma forma parte del primer paquete de proyectos seleccionados por la CFE bajo el nuevo esquema de inversión privada en generación eléctrica.

CITI MÉXICO OTORGÓ un financiamiento de 64 millones de dólares a Innova Schools México para apoyar su expansión educativa en el país. Los recursos se destinarán a la construcción de nuevos planteles, la adquisición de terrenos y otros proyectos corporativos. Con esta operación el banco que dirige Luis Brossier busca fortalecer el acceso a educación de calidad para familias de clase media. Innova Schools opera más de 80 campus en América Latina y actualmente cuenta con presencia en Estado de México, Querétaro e Hidalgo. La institución tiene previsto abrir nuevos planteles en los próximos años, incluyendo su llegada a Aguascalientes y San Luis Potosí. La meta de la red educativa es alcanzar 33 escuelas y 33 mil estudiantes en México hacia 2030.
SILVERBLUE ANUNCIÓ LA firma de un acuerdo de financiamiento con Nacional Financiera (Nafin) para integrarse al programa de apoyo a arrendadoras orientado a fortalecer el acceso al crédito empresarial. La iniciativa busca facilitar la adquisición de activos productivos mediante esquemas de arrendamiento y financiamiento flexible. Nafin participará como entidad fondeadora con montos de entre 50 y 300 millones de pesos, mientras que SilverBlue aportará su experiencia en la estructuración de operaciones financieras. El programa está dirigido a sectores como manufactura, energía, logística, infraestructura, salud y agroindustria.
