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DURANTE AÑOS, EL sector financiero mexicano concentró buena parte de sus inversiones en acelerar los pagos digitales. La lógica parecía incuestionable: transferencias instantáneas, aplicaciones más ágiles, menos efectivo y una experiencia cada vez más sencilla para el usuario. El problema es que la velocidad dejó de ser la principal preocupación de bancos, fintechs y proveedores tecnológicos. El fraude tomó ese lugar y comienza a convertirse en un factor que condiciona decisiones de inversión, desarrollo de productos y estrategia comercial.
Los datos del Reporte de Banca Adaptativa de SoFi Tech Solutions muestran que México se ha convertido en el mercado latinoamericano donde el fraude genera mayor presión sobre la innovación financiera. De acuerdo con la empresa, que Nicolás Yepes encabeza en la región, 52.7% de las empresas del sector lo identifica como el principal obstáculo para desarrollar nuevas soluciones, una cifra que supera al resto de los países analizados y que refleja una realidad distinta a la de hace apenas algunos años. El tema ya no es cómo mover dinero en segundos. Ahora el desafío consiste en garantizar que ese dinero llegue a su destino sin ser interceptado por nuevas modalidades de fraude digital.
La evolución del problema resulta evidente cuando se observa que el 51% de los ataques ocurre durante la propia transacción. Esto significa que los riesgos dejaron de concentrarse exclusivamente en credenciales robadas, accesos no autorizados o vulnerabilidades de infraestructura. Los delincuentes están actuando en el momento exacto en que se mueve el dinero. Para las instituciones financieras, el escenario implica una presión adicional porque cualquier mecanismo de defensa debe operar prácticamente en tiempo real y sin afectar la experiencia del usuario.
El impacto se observa con mayor claridad en la banca tradicional. Según el estudio, 73.3% de las instituciones financieras mexicanas considera que la seguridad y el fraude representan la principal preocupación de sus clientes. Al mismo tiempo, 93.3% reconoce que necesita más de seis meses para lanzar un nuevo producto. La combinación expone una debilidad relevante. Mientras los esquemas de fraude evolucionan constantemente, muchas organizaciones continúan operando con tiempos de respuesta que dificultan adaptarse a un entorno cada vez más dinámico.
Detrás de estas cifras aparece un fenómeno que suele pasar desapercibido. México cuenta con una de las mayores apuestas regionales por los pagos en tiempo real y la digitalización financiera, pero el efectivo sigue dominando buena parte de las transacciones cotidianas. De acuerdo con el reporte, 85% de los consumidores mantiene preferencia por utilizar efectivo en sus compras diarias. La explicación no puede atribuirse únicamente a hábitos culturales o niveles de bancarización. También existe un componente relacionado con la confianza. Cada fraude exitoso no sólo genera pérdidas económicas; también refuerza la percepción de riesgo entre usuarios que todavía observan con cautela la migración hacia canales digitales.
Lo interesante es que la industria financiera llegó a un punto en el que los avances tecnológicos dejaron de ser suficientes por sí mismos. La capacidad para procesar pagos en tiempo real ya no representa una ventaja competitiva diferencial. Lo que empieza a marcar distancia entre instituciones es su capacidad para detectar riesgos sin generar fricciones excesivas para el cliente. En otras palabras, el mercado está entrando a una nueva etapa donde la confianza vale tanto como la tecnología. Y para muchos jugadores del sector, ese desafío podría resultar más complejo que el proceso de digitalización que los ocupó durante la última década.

SAMSUNG VE EN América Latina uno de sus mercados más dinámicos para el desarrollo de hogares conectados. La compañía, dirigida en México por Thomas Yun,reportó que casi 90% de los consumidores de la región interactúa con dispositivos conectados a través de pantallas, por encima del promedio global de 75%, mientras que más de 75% utiliza mensualmente la plataforma SmartThings. Para la empresa, estas cifras explican la creciente adopción de electrodomésticos con inteligencia artificial y conectividad integrada. México ocupa un papel central en esa estrategia gracias a sus plantas de Querétaro, donde fabrica refrigeradores y lavadoras, y Tijuana, uno de los mayores complejos de pantallas de Samsung a nivel mundial. La apuesta de la firma ocurre en un mercado latinoamericano de electrodomésticos valuado en más de 60 mil millones de dólares y con expectativas de superar los 15 millones de hogares conectados hacia 2028.

KAPITAL, LA FINTECH fundada por René Saúl, sigue elevando la apuesta. La compañía cerró una nueva ronda de financiamiento por 125 millones de dólares que la valuó en 2 mil millones de dólares, apenas un año después de alcanzar el estatus de unicornio. Los recursos estarán dirigidos principalmente al desarrollo de inteligencia artificial, una tecnología que la empresa considera central para su crecimiento y para la expansión de su plataforma de servicios financieros. La operación llega tras un periodo de fuerte expansión que incluyó las adquisiciones de Banco Autofin e Intercam, además de un crecimiento acelerado de su cartera de crédito. Con presencia en México, América Latina, Estados Unidos y Europa, Kapital busca posicionarse en la intersección entre servicios financieros, análisis de datos e inteligencia artificial, un segmento que concentra buena parte de la atención y del capital de inversión a nivel global.
BEPENSA BEBIDAS, QUE dirige Carlos Loret de Mola Medina, reforzó su capacidad industrial en el sureste del país con la inauguración de la Planta Centenario Valladolid, un proyecto que requirió una inversión de mil 200 millones de pesos. La nueva instalación permitirá aumentar cerca de 30% la capacidad de producción de bebidas carbonatadas retornables y abastecer alrededor de una cuarta parte de la demanda de esta categoría en la Península de Yucatán. Además de incorporar procesos automatizados y sistemas de monitoreo digital, la planta generará más de 200 empleos directos. La apuesta responde al crecimiento del consumo en la región y a la necesidad de fortalecer la red de manufactura y distribución de uno de los embotelladores más importantes del sistema Coca-Cola en México.

EL PRESUPUESTO DE la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) crecerá 17% en 2027, pero no todos los productores verán reflejado ese incremento en los programas que utilizan. Un análisis del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) muestra que apoyos relevantes como Acopio para el Bienestar, Fertilizantes para el Bienestar y Producción para el Bienestar recibirán menos recursos que este año. El recorte más importante corresponde a Acopio para el Bienestar, cuyo presupuesto disminuirá de 13 mil millones a 10 mil 445 millones de pesos, una baja cercana a 20%. Para grupo el encabezado por Juan Carlos Anaya, el aumento del gasto público en el sector debe traducirse en mayores niveles de producción y rentabilidad, más allá de la distribución de apoyos. La discusión está en cómo se reasignan los recursos dentro de una dependencia que contará con más dinero, pero que reduce fondos en algunos de los programas con mayor impacto entre los productores agrícolas.
