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EL MERCADO DE cigarros en México se está reconfigurando, y desgraciadamente el nuevo jugador no es una nueva tabacalera, es el crimen organizado. El consumo legal cayó 11.5 por ciento en cinco años, de 34 mil millones a 30 mil millones de unidades. Un vistazo rápido haría pensar que hay menos fumadores, pero la realidad apunta a que el consumo sigue ahí, pero cambió de canales
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), puso el dedo en la llaga, y esa es la política fiscal. Los IEPS al tabaco han elevado el precio del cigarro legal a niveles que, en sus palabras, “empujan” al consumidor hacia el mercado ilegal.
Hoy, uno de cada cuatro cigarros que se consumen en el país es ilegal. Esa proporción refleja nos da una idea de cómo funciona la evasión, también muestra la capacidad del mercado ilícito para ocupar espacios que el mercado formal pierde.
El dinero explica buena parte del fenómeno. El diferencial de precios es el motivo de esta caída, basta ver que una cajetilla legal supera los 100 pesos, mientras que una ilegal puede conseguirse desde 15 pesos.
La diferencia de precios es enorme, el incremento reciente en el precio del cigarro legal, con aumentos de alrededor de 22 pesos por cajetilla, terminó por expulsar a un segmento de consumidores.
De las consecuencias fiscales hay que hacer especial énfasis, la ANPEC estima que alrededor de 20 mil millones de pesos dejan de ingresar al erario y terminan en manos de redes de contrabando. Es un traslado de recursos que también reconfigura incentivos, lo que antes se recaudaba ahora financia estructuras fuera de la ley.
El origen de estos productos tampoco es un misterio. El 70% del cigarro ilegal que se vende en México entra por contrabando, principalmente desde países como Paraguay o Ecuador. La magnitud del flujo revela fallas persistentes en el control aduanero.
En el pequeño comercio, el impacto es tangible. Entre 15% y 20% del ticket mensual se ha reducido por la caída en la venta de cigarros legales. El efecto va más allá del producto, el cigarro funcionaba como un detonador de ventas adicionales. Al desaparecer ese flujo, se reduce también el consumo complementario.
Hay otra arista que no se debe perder de vista, pues, en diversas regiones, quienes controlan la distribución del cigarro ilegal establecen condiciones a los comerciantes, incluso limitando qué productos pueden vender. No es sólo comercio informal; es un sistema que fija reglas.
El diseño de los impuestos especiales partía de una lógica sanitaria y recaudatoria. Lo que se observa hoy es un desplazamiento en el que el consumo no desaparece, la recaudación se debilita y el mercado ilegal se consolida. Rivera lo resume en palabras sencillas: el encarecimiento del cigarro legal terminó fortaleciendo al mercado ilícito.
El tema no está en discutir si el tabaco debe pagar impuestos altos. El punto es si la política pública está considerando lo que ocurre cuando esa carga fiscal no viene acompañada de control efectivo. Sin vigilancia en aduanas, sin regulación en los puntos de venta y con una brecha de precios tan amplia, el resultado es visible.

PEMEX DECIDIÓ EXTENDER hasta 2033 el pago de más de 250 mil millones de pesos a proveedores, dicha orden todavía se dio bajo la administración de Víctor Rodríguez Padilla, trasladando obligaciones de corto plazo a un esquema de ocho años. La medida sólo redistribuye la presión en el tiempo y cambia su naturaleza contable. En paralelo, el saldo total con proveedores rebasa los 375 mil millones, una cifra que mantiene tensionada la operación cotidiana. Algunos contratistas optaron por salir del esquema y buscar liquidez por otras vías, señal de cautela frente a la capacidad de pago. El impacto ya no es sólo financiero: la producción de gas se ve afectada por fallas operativas vinculadas a esos retrasos. A esto se suman pérdidas netas mayores, impulsadas por menores ventas y un costo financiero al alza.

BRASKEM, QUE EN el país encabeza Isabel Figueiredo, opera hoy en México con apenas 55% de su capacidad instalada, un desplome de 30 puntos en un trimestre que no admite matices. La cifra muestra la fragilidad de un modelo industrial que depende de insumos que ni controla ni garantiza, con el etano como cuello de botella persistente. La menor disponibilidad desde Pemex y la reducción de importaciones no sólo frenaron la producción, también obligaron a la empresa a priorizar liquidez sobre volumen. Ese giro muestra una estructura financiera presionada que limita cualquier margen de maniobra. Mientras otras geografías sostienen niveles de utilización más altos, México queda como el punto más expuesto del portafolio.

LA PRESIDENTA CLAUDIA Sheinbaum y su homólogo estadounidense, Donald Trump, sostuvieron una llamada para abordar comercio y seguridad en un momento cargado de tensiones bilaterales. El contacto ocurre tras la gira del mandatario estadounidense por China y en paralelo a acusaciones de Washington contra funcionarios de Sinaloa, un contexto que no es accesorio. La conversación, descrita como cordial, parece más un intento por sostener canales abiertos que un avance concreto en los temas de fondo. La agenda de seguridad vuelve a ocupar un lugar central, aunque con una narrativa que evita entrar en los puntos más incómodos de la relación. En comercio, el telón de fondo es la inminente revisión del T‑MEC, donde ya se anticipa una negociación extensa y compleja.

SIGMA ALIMENTOS, QUE encabeza Eugenio Caballero, activó en España una inversión de 134 millones de euros para levantar una nueva planta tras el daño operativo que dejó la inundación de 2024. El proyecto Amunt! es la necesidad de reconstruir capacidad en un entorno que ya mostró su vulnerabilidad. La coordinación con el gobierno valenciano, que aportará recursos públicos, muestra cómo la recuperación industrial depende cada vez más de esquemas compartidos de riesgo. La nueva instalación en Utiel busca restituir volumen, pero también redefinir la eficiencia de Campofrío en un mercado maduro. A esto se suma la ampliación en Castilla y León, lo que sugiere una estrategia de refuerzo doble: reparar y redistribuir producción. El financiamiento apoyado en seguros e incentivos confirma que el músculo propio no es suficiente para absorber choques de esta escala.
