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Víctor Arámburu es separado de su cargo en Capital 21 después de ser denunciado por violencia digital y expresiones machistas.
Lo anterior, luego de que la Defensoría de Audiencias del canal resolviera a favor de varias denuncias que lo señalaban por acoso y violencia de género a través de redes sociales.
Las quejas, identificadas con los folios 006/2025 y 008/2025, fueron presentadas por integrantes del colectivo La Mesa Roja.
Este colectivo acusó que el comunicador realizó más de 300 publicaciones y retuits con mensajes ofensivos y despectivos, dirigidos tanto a ellas como a otras personas.
¿De qué se le acusa a Víctor Arámburu?
Entre las frases citadas en la investigación aparecen calificativos como:
- “Pluma rancia”
- “Mente deficiente”
- “Mercantilista de la porno-miseria”
Además de alusiones directas a la vida privada y profesional de las denunciantes.
De acuerdo con la resolución, Arámburu también utilizó sobrenombres denigrantes contra periodistas como Daniela Pastrana, Ingrid Urguelles, Diana Fuentes, Teresa Rodríguez de la Vega y Gabriela Arévalo.
Asimismo, se documentó la difusión de imágenes personales, la intromisión en sus entornos laborales y ataques hacia familiares y personas que defendieron a las afectadas.
La Defensoría consideró que estos actos generaron un ambiente hostil en el espacio digital, con el objetivo de intimidar y desacreditar públicamente.
Aunque el conductor usó su cuenta personal en la red social X, la autoridad recordó que él se identifica como figura vinculada a medios de comunicación y, al colaborar en un canal público, debe cumplir con un código de ética que promueve la igualdad de género, el respeto a la diversidad y la erradicación de estereotipos sexistas.
La titular de la Defensoría, Karla Prudencio Ruiz, recomendó que Arámburu emitiera una disculpa pública, pero al no hacerlo, el canal determinó su separación inmediata.
Además, se le exhortó a tomar cursos de sensibilización en derechos humanos, prevención de violencia digital y discurso de odio.
Este fallo marca un precedente en los medios públicos mexicanos, al subrayar que el comportamiento de sus representantes, incluso fuera del aire, debe ajustarse a principios de no discriminación y respeto.
