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La propuesta incluida en el Paquete Económico 2027 para aumentar el Derecho de No Residente (DNR) encendió alertas en uno de los sectores más importantes de la economía mexicana. La Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH), que agrupa a 33 cadenas hoteleras, pidió al Congreso y al gobierno federal reconsiderar el incremento planteado y recuperar el objetivo original de este cobro: financiar la promoción internacional de México como destino turístico.
De aprobarse la reforma, la cuota del Derecho de No Residente pasaría de 983 pesos a 1,334.80 pesos por visitante internacional, lo que representa un incremento de 35.8%. Considerando que en 2025 la tarifa era de 860.56 pesos, el aumento acumulado en apenas dos años alcanzaría aproximadamente 55%.
Un incremento que llega en un momento complicado para el turismo
La preocupación del sector se debe a que el ajuste ocurre en un entorno de desaceleración del turismo internacional que llega por vía aérea, segmento que genera cerca del 80% de las divisas turísticas del país.
De acuerdo con datos del Sustainable Tourism Advanced Research Center (STARC) de la Universidad Anáhuac Cancún, entre enero y agosto de 2026 los aeropuertos de Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta registraron 1.6 millones de pasajeros internacionales menos que en el mismo periodo del año anterior. Las caídas acumuladas alcanzaron 6% en Cancún, 8% en Los Cabos y 19.7% en Puerto Vallarta.
La tendencia tampoco parece mejorar para el cierre del año. Un análisis de programación aérea elaborado por la ANCH, el Consejo Nacional Empresarial Turístico y STARC prevé una reducción de 3.1% en los asientos programados entre Estados Unidos y México durante el último cuatrimestre de 2026. En algunos destinos turísticos la disminución es todavía mayor.
El impacto podría sentirse en el costo total del viaje
La organización hotelera señala que el incremento tendría consecuencias directas sobre el costo que enfrentan los visitantes internacionales.
Para una familia de cuatro integrantes, el cobro ascendería a 5,339 pesos, equivalentes a aproximadamente 300 dólares, monto que se suma al boleto de avión, cargos aeroportuarios, hospedaje, transporte y otros gastos del viaje.
El sector considera que en un entorno de fuerte competencia entre destinos turísticos internacionales, cualquier incremento significativo en el costo total del viaje puede influir en las decisiones de los viajeros.
Menos conectividad y menores ingresos hoteleros
La desaceleración del flujo turístico ya tiene efectos visibles.
Datos de STR citados por la ANCH muestran que al cierre de julio de 2026 el ingreso por habitación disponible (RevPAR) acumulado registró retrocesos de 17.9% en Cancún, 21.1% en Puerto Vallarta y 11.6% en Los Cabos respecto al mismo periodo de 2025.
A ello se suman otros factores que afectan la competitividad del país, como el encarecimiento de la turbosina, la presión sobre las tarifas aéreas, el tipo de cambio y la competencia creciente de otros destinos turísticos internacionales.
La hotelería quiere recuperar el destino original del DNR
Uno de los principales argumentos del sector es que el Derecho de No Residente nació originalmente bajo un esquema que vinculaba directamente la recaudación con la promoción turística.
Durante varios años, aproximadamente 80% de los recursos generados por este derecho se destinaban a la promoción internacional de México, mientras que el resto apoyaba actividades migratorias. Gracias a ese esquema, el extinto Consejo de Promoción Turística de México llegó a contar con alrededor de 4,460 millones de pesos en 2017 para impulsar la presencia del país en mercados clave como Estados Unidos, Canadá, Europa, América Latina y Asia.
Desde 2019, esos recursos dejaron de utilizarse para promoción turística internacional. La ANCH reconoce los esfuerzos recientes de la Secretaría de Turismo mediante la estrategia México en el Mundo; turismo que transforma, pero advierte que la propuesta para 2027 no contempla recursos específicos del DNR destinados a promoción, conectividad aérea o fortalecimiento de destinos turísticos.
La propuesta del sector hotelero
Ante este escenario, la organización plantea cuatro medidas principales.
La primera consiste en reconsiderar el incremento previsto o, en su caso, aplicarlo gradualmente después de evaluar su efecto sobre la demanda turística y la conectividad aérea. La segunda propone etiquetar de forma permanente una parte de la recaudación para promoción internacional y atracción de rutas aéreas. También plantea establecer un esquema de gobernanza público-privada para fortalecer la estrategia de promoción del país y crear una mesa de trabajo con Hacienda, Turismo, el Congreso y representantes del sector para analizar el impacto acumulado de los distintos cargos que enfrentan los visitantes internacionales.
Turismo, empleo y divisas en juego
Para la industria hotelera, el debate va más allá de una discusión fiscal.
Jorge Paoli, presidente de la ANCH, afirmó que cada visitante internacional genera empleo en hoteles, restaurantes, transporte y miles de pequeñas empresas relacionadas con la actividad turística. Por ello, sostiene que parte de los recursos que aporta el turista deberían utilizarse para atraer más visitantes al país.
Según el organismo, elevar el costo de entrada sin fortalecer la promoción internacional podría terminar reduciendo la base de turistas sobre la cual se calcula la propia recaudación, afectando los ingresos públicos, la inversión y el empleo.
